Gabriel Naddaf, en Israel, y Claudia Kreiman, en EEUU:

El cura y la rabina, comprometidos con la coexistencia

No se conocen, no se parecen, no viven en el mismo lugar. Sin embargo, estos dos guías espirituales han adquirido notoriedad por una causa común, la del respeto a las legítimas diferencias, particularmente en el ámbito de la libertad de culto y la coexistencia pacífica.

El cura que llama a los cristianos a enrolarse en el Ejército de Israel, Gabriel Naddaf, y la rabina que defiende a los musulmanes en EEUU, Claudia Kreiman. Estos son los dos protagonistas de esta historia, donde se amalgaman valore similares, en contextos muy distintos.

De visita en Chile en los últimos días, en una gira organizada por el Keren Kayemet Le Israel, el Padre Gabriel Naddaf se ha convertido en una figura de nivel mundial en la Diplomacia Pública a favor de Israel. Sus intervenciones en distintos foros y organismos internacionales, además de entrevistas y artículos de prensa sobre su trabajo, circulan profusamente por Internet. Fue vocero del Patriarca Greco-Ortodoxo de Jerusalén, actualmente es el líder espiritual de la Iglesia Cristiana-Aramea de Nazareth y, desde hace cinco años, Director de la ONG “Consejo de Empoderamiento Cristiano”.

De 43 años, casado y padre de dos hijos, nació en la localidad de Yafia, en la zona urbana de Nazareth, y estudió en un colegio de la zona, perteneciente a la Orden Salesiana. Para seguir sus estudios universitarios se mudó a Haifa, donde trabajó en un hotel. Ahí, según relata, tuvo oportunidad de interactuar cotidianamente con judíos y sufrió un shock cultural. Los judíos no eran aquellos personajes oscuros de los que le habían hablado durante su infancia, por el contrario, eran como cualquier persona, como él, como cualquier cristiano, como cualquier árabe.

Naddaf sostiene que Israel es el único país del Medio Oriente donde los cristianos pueden vivir con seguridad. La persecución que sufre esta minoría religiosa en la zona, incluso en los territorios palestinos, lo motiva a trabajar para que los cristianos israelíes asuman un rol activo en la sociedad en la que viven, participando incluso de las fuerzas de defensa y de seguridad.

-¿Cómo trabaja, en el día a día, por la coexistencia entre judíos, cristianos, musulmanes y otras minorías religiosas, en Israel?

-Estamos siempre trabajando en encontrar las formas de fomentar la coexistencia entre judíos, cristianos y todas aquellas minorías que quieren vivir libremente y en paz en Israel. Y para que podamos vivir juntos y respetarnos los unos a los otros, tenemos que tener igualdad. Igualdad en nuestros derechos y también en nuestros deberes. Eso es lo más importante y valioso en una sociedad igualitaria, en que sus ciudadanos deben ser sujetos de derechos pero también de deberes. Y uno de nuestros deberes más importantes como ciudadanos en Israel es dedicarnos a resguardar la seguridad y trabajar en la defensa del país.

Y si no podemos hacerlo directamente en las Fuerzas de Defensa de Israel, tenemos que hacerlo desde el servicio social, como un servicio nacional. Nuestra organización de hecho trabaja en incentivar la integración de los cristianos en la sociedad israelí a través del servicio en las FDI y en los cuerpos de seguridad de Israel, la policía, gendarmería, etc. Y también trabajamos en fomentar y empoderar la identidad aramea a través de la educación y la cultura. También veo que nuestras actividades impactan musulmanes, que se motivan a unirse a las FDI luego de ver que los cristianos lo hacen. En los últimos meses he recibido en mi oficina la visita de dos soldados de combate musulmanes del Ejército de Israel.

-¿Por qué cree que esta coexistencia que existe en Israel no es posible en los otros países de la región? ¿Por qué las minorías cristianas son perseguidas por las mayorías musulmanas?

-Porque el Estado de Israel es un estado democrático, y para un estado democrático la vida es sagrada. Los estados árabes de la región se hacen llamar democracias, pero en el fondo no lo son, y por eso las minorías cristianas han tenido que huir de ellos, porque no pueden vivir libremente, son perseguidos, hostigados, obligados a convertirse y, en el peor de los casos, asesinados. Incluso en Egipto: existe una aldea de cristianos coptos, que se llama Al-Arish, que en los últimos días fue invadida, los cristianos fueron expulsados de sus casas y tuvieron que huir. ¡Y el estado egipcio no hizo nada! Hay unos nueve millones de cristianos coptos en Egipto, contra 80 millones de musulmanes, y no hacen nada por protegerlos.

-Ud. ha asumido una posición pública de defensa de Israel y el Pueblo Judío, lo que no ha estado exento de problemas personales para Ud. y su familia. ¿Esperaría de nosotros, de los judíos en el mundo, una posición más activa en la defensa de los cristianos en el Medio Oriente?

-¡Seguro que sí! Necesitamos que los judíos se levanten y denuncien. El Pueblo Judío vivió un Holocausto en carne propia, sabe lo que es. Y por eso necesitamos que levanten la voz. Esperamos que nadie sea testigo del genocidio de los cristianos en el Medio Oriente y no lo denuncie. De la misma forma, personalmente he honrado el recuerdo de la Shoá y de las víctimas de ese período oscuro de la historia. Lo mismo respecto del Holocausto Armenio, cometido por el Imperio Turco Otomano. Creo entonces que este es el momento en que el Pueblo Judío se levante y denuncie el Holocausto Cristiano.

Valores de igualdad

Por su lado, Claudia Kreiman, quien perdió a su madre en el atentado a la AMIA, se ha empoderado contra las políticas migratorias, incluyendo a aquellas que afectarían a los musulmanes.

Así, hace algunos días, acompañada por otros 200 líderes de la comunidad judía estadounidense, Kreiman marchó por las calles de Manhattan hacia el Hotel Internacional Trump. “Mi pueblo también fue refugiado”, rezaba su pancarta. T’ruah, una red rabínica nacional por los derechos humanos, los había convocado y Kreiman acudió a la protesta.

“El veto migratorio de Trump está claramente basado en ideologías racistas que están tratando de atacar al mundo musulmán. Como judía, como rabina, tenemos que públicamente denunciar todo tipo de racismo. Este veto migratorio en vez de responder a la necesidad de más seguridad, crea un ambiente de miedo, y más posibilidad de odio. El hacer generalizaciones y decir que todos los musulmanes son terroristas es erróneo. Como judías, tenemos la obligación de denunciar esto”, asegura con entusiasmo.

Cabe recordar que Claudia Kreiman dejó de Chile al final del colegio y en el año 1994 se fue a vivir en Argentina. Estudió Sociología en la UBA y Educación Judía en el Seminario Rabínico. Después del atentado donde murió su madre se fue a Israel a un programa en la Universidad de Haifa, donde terminó un BA en Pensamiento Judío y Biblia. Luego vino un master en Estudios Judaicos, y el Shechter Institute of Jewissh Studies, donde se recibió de rabina en 2002.

“Todos mis años en Israel trabajé en el Movimiento Masorti y cuando me ordené me convertí en la primera rabina de Noam en Israel… Después me vine a Boston, por mi pareja, el rabino Ebn Leader, que ayudó a fundar y trabaja en un seminario rabínico (un seminario pluralista no afiliado, que se llama Hebrew College). Trabajé dos años como rabina en un colegio judío y hace más de diez que soy rabina de una sinagoga que se llama TBZ (Temple Beth Zion). Es una sinagoga no afiliada a ningún movimiento”.

Claudia recuerda que desde muy pequeña siempre se sintió muy cercana a la vida judaica y al servicio de D’s y de la comunidad judía. “En Israel conocí un judaísmo liberal progresista, totalmente igualitario, con el que me di cuenta que podía ser rabina de la manera que yo quería ser. Los valores se la igualdad son centrales para mí. Nuestra sinagoga es inclusive, abierta, nuestros servicios son espirituales, musicales, tenemos gente de todas las edades. Estamos muy comprometidos con el trabajo en la justicia social y el estudio profundo del judaísmo.

-¿En qué se diferencia la vida judía en Estados Unidos respecto de lo que conocemos como vida judía en Chile?

-Yo me fui hace más de 10 años de Chile, cuando tenía 23. Así que no sé mucho de lo que es la vida judía allá. Acá tenemos muchas opciones de desarrollarnos en la vida judía. Hay muchas sinagogas. En mi barrio hay 2 reformistas, 1 conservadora, 3 ortodoxas, y la mía, que es no afiliada, además de 4 o más minianim independientes. Y esto sólo en mi barrio.

-¿Cuál es tu mirada sobre el acercamiento y formas de coexistencia entre las religiones?

-Todos los seres humanos somos creaturas de D’s. Todos somos creados en imagen y semejanza divina. Es las épocas en las que vivimos con tanto odio, la respuesta es no más odio, sino que coexistencia, conocerse, escuchar las historias de cada uno. Saber qué nos duele, conocernos, aprender a escuchar, saber que no siempre tenemos la única verdad. De lo contrario, no habrá futuro para la humanidad. La vida religiosa es para acercarse a D´s y a los seres humanos. Si estamos llenos de odio, ninguna vida religiosa vale la pena. Como alguien que sufrió la muerte de su mamá en el atentado de la Amia, y conoce el dolor del terrorismo, sé que la opción del odio y revancha no existe, lo que necesitamos es acercamiento, conocer, escuchar, entender y crear un futuro mejor para las próximas generaciones.

Claudia Kreiman durante la protesta contra el veto migratorio realizada en Nueva York.

Claudia Kreiman durante la protesta contra el veto migratorio realizada en Nueva York.

 

Por LPI / El Español / Michelle Haffeman