Paul Klee:

“El arte no reproduce lo visible sino que lo hace visible”

El gran pintor, teórico y educador del arte estaba destinado, por provenir de una familia de músicos, a ser violinista.

Nació en Munchenbuchsee, Suiza, el 18 de diciembre de 1879 y comenzó a tomar clases de violín a los siete años de edad, en la Escuela Municipal de Música de Berna y a los once años ya tocaba en conciertos.

Continuó tocando el violín como hobby durante casi toda su vida. Se suele decir, figurativamente, “el violín de Ingres” (Jean Auguste Dominique Ingres 1780-1867), también pintor, para referirse a una actividad secundaria, realizada sin mucho mérito por alguien que ejerce otra profesión.

No es el caso de Klee. Era tan buen músico como en todo lo relacionado con las artes visuales, por las que se decidió en la adolescencia. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de Munich. Los paisajes ejecutados por él a los dieciséis años ya anunciaban su talento.

La música enriqueció su arte, no solamente por su trabajo con el ritmo, sino también por su frecuente inclusión de palabras o notas musicales en su obra.

Desarrolló una fructífera producción pictórica, enriquecida por vivencias de sus viajes, especialmente a Italia y a Egipto y Túnez.

Paul Klee había comenzado a hacer clases en la señera Escuela Bauhaus y en la Academia de Bellas Artes de Dusseldorf. En la Bauhaus desarrolló su Teoría del Arte, tanto en sus clases como en textos, entre ellos su “Confesión Creativa”. Estimulaba a los estudiantes a trabajar con sus propios criterios y sensibilidades, a partir de las nociones básicas.

En 1933 dejó la enseñanza y regresó a Berna. Allí presentó una importante exposición en la Kunsthalle en 1935.

En 1936 se le diagnosticó una grave enfermedad degenerativa, la esclerodermia, pero continuó trabajando. Se dice que el hermoso cuadro que aquí reproducimos, titulado “Castillo y Sol”, lo pintó con la mano izquierda. Se trata de un óleo sobre imprimante de yeso de 40,5 por 38,4 centímetros, actualmente expuesto en el Kunst Museum de Basilea.

En 1937, cuatro años después de la toma del poder por los nazis, estos habían organizado dos exposiciones: “El gran Arte Alemán” y “Arte Degenerado”. La definición de esto última era “arte que insultaba a Alemania, que no tenía valor moral”.

Klee fue considerado artista degenerado y sus obras estuvieron expuestas junto a las de otros artistas, tales como Franz Marc, Eric Nolde y Otto Dix. La exposición de arte degenerado tuvo más del triple de visitantes que la oficial.

En 1940, Paul Klee fue internado en la Clínica Muralto – Lucarno y falleció poco después, a los sesenta años de edad.

Por Sonja Friedmann