Consejos para el mes de mayo

Eficiencia energética

La eficiencia energética es un concepto que apunta a tratar de hacer un mejor uso de las energías que necesitamos a diario y que están disponibles para el desarrollo de nuestras actividades, de manera que podamos hacerlas de igual forma, pero consumiendo menos recursos en la misma actividad.

Aplicación a la vivienda

La eficiencia energética se puede aplicar en varios sistemas en las viviendas, ya sean permanentes o variables. Los primeros, son aquellos que parten por una decisión o voluntad en el diseño mismo de la unidad y buscan una mejor respuesta técnica del hábitat, desde el emplazamiento, la orientación de la vivienda, situación de vientos predominantes, hasta las configuraciones, tamaños y materialidades de muros, pisos, techumbres y ventanas, sumados a los diseños de sistemas de calefacción, aguas sanitarias, a la recuperación de aguas usadas o grises, iluminación, las pérdidas o ganancias que ellos involucran respecto de su uso, etc.

Por otra parte, los sistemas variables tienen que ver con nuestras acciones diarias en su consumo, que también pueden generar ahorros importantes.

Estacionalidad

En invierno el objetivo es mantener una vivienda confortable con temperaturas que nos permitan desenvolvernos a la normalidad. Para eso está la calefacción de los ambientes, el consumo de agua caliente en nuestros baños, manteniendo el balance necesario cada día para nuestra comodidad. En el verano, en tanto, se busca climatizar nuestros ambientes de trabajo, como nuestras casas, para mantenerlos agradables y frescos, siendo ambos escenarios muy complejos, porque demandan importantes esfuerzos de energía para lograr el confort que requerimos.

Pérdidas de calor

Los factores con mayor incidencia energética en invierno son mantener un adecuado aislamiento térmico de la vivienda, tanto a través de sus muros como de sus ventanas. Para eso debemos disponer de paneles debidamente aislados, en lo posible romper los llamados “puentes térmicos”, es decir, aislar la fachada exterior de la interior, mediante paneles que eliminan la transmisión del frío directo por su estructura o superficie del exterior hacía el interior de la vivienda. Lo mismo para las ventanas a través de producir barreras de aire como lo hacen los cristales termo-paneles.

Sellado del hogar

Para el sellado del hogar existen hoy bastantes productos que se pueden utilizar para reducir las pérdidas de calefacción, así como como evitar la condensación en los cristales o muros. Hoy disponemos de ventanas eficientes con marcos con ruptura del puente térmico que se caracterizan por evitar que el frío en sus piezas exteriores pase al interior. También hay sellos de poliuretano o siliconados flexibles, cintas selladoras, elementos cortavientos para colocar en las bases de las puertas al exterior y así evitar los pasos de aire o pérdidas de calefacción. También existen placas aislantes de yeso cartón y aislante de polietileno expandido, que se colocan por el interior de los recintos y que aíslan los muros más fríos de la vivienda del contacto directo con el exterior.

Ahorro eléctrico

Para reducir el consumo eléctrico se puede sustituir la iluminación incandescente por luces de bajo consumo, por ejemplo, LED. También se pueden colocar sistemas de control horario para encender y apagar la iluminación o luces controladas por sensores que permiten apagarlas de forma automática. Además, hoy con la tecnología por internet podemos controlar muchas cosas en forma remota.

Ahorro de gas

Para reducir el consumo de gas podemos realizar variadas cosas, entre las que están el reemplazo de las unidades de calderas clásicas, por otros equipos como bombas de calor VRV de eficiencia clase A, como son las calderas por condensación, que pueden ahorrar hasta un 25% o 30% del consumo promedio. Lo otro importante es generar un cambio hábitos sobre todo en las duchas largas, reduciendo los tiempos de las mismas. También se pueden cambiar los aireadores de griferías o colocar restricciones a los flujos, reduciendo su consumo en litros por minuto.

Calefacción personalizada

Para escoger un sistema de calefacción, debemos ver qué espacios queremos cubrir, cuántos son los metros cuadrados, como se comandan estos equipos, si tiene reguladores de temperatura o termostatos, viendo además cual es la inercia térmica donde se desarrollan, ya que según eso retardaran menos o más en calentar un ambiente, tanto al partir como al apagarse. Y también hay que considerar si cuentan además con protecciones para niños pequeños, etc.

Las calefacciones más recomendadas son aquellos que no producen contaminación al interior de las viviendas y que a su vez no produzcan “desbalances ambientales” al usarse, provocando por ejemplo mucha humedad al interior, que se manifiesta en muros humedecidos o que precipiten en ellos las gotas de agua que están en el aire, o que puedan secar el aire como las antiguas estufas a gas, que eran del tipo catalíticas o radiantes. Lo ideal es utilizar calefacciones que no contaminen, que sean seguras en su uso y no puedan inflamarse, que sean, por ejemplo, a través de sistemas de agua caliente, ya sea como radiadores o serpentines dentro de cielos o pisos. Lo más importante es que cuenten con mecanismos que midan constantemente la temperatura y sean capaces de mantenerlas estables.

Energías alternativas

Las opciones más usadas son los por paneles fotovoltaicos o los paneles solares, ambos bastante desarrollados, sistemas que pueden ser complementarios a uno base y que producen ahorros en los consumos, basados en energías renovables y limpias. Existen sistemas de calderas a pelets que son derivados de la madera, que, aunque algunos los recomiendan, siguen igual teniendo grados de restricciones para eventos de contaminación.

Inversión v/s ahorro

Cuando partimos de cero, la inversión en eficiencia energética debe tener una mirada de mediano plazo en su recuperación, ya que los ahorros, aunque pueden ser importantes, requieren de una inversión inicial algo más alta que lo convencional y que se ira recuperando en el transcurso del tiempo.

Por Benjamín Fleiderman, Arquitecto.