Lo que nos dejó Stan Lee y otros destacados del comics:

Dibujantes judíos

El fallecimiento de Stanley Martin Lieber, Stan Lee (1922 – 2018), legendario creador de historietas –comics– ha visibilizado una industria de entretenimiento que ha dado satisfacción a varias generaciones, en la que judíos fueron parte fundamental.

Los “comics” se llamaron así porque al comienzo eran viñetas divertidas. En 1893 el diario World ideó un suplemento en color, publicando creaciones de dibujantes del periódico. El más conocido fue un protagonista infantil de camisón amarillo, el Yellow Kid, que con mensajes vulgares en su camisa dio lugar a lo que mas tarde se llamó prensa amarilla por lo sensacionalista de sus artículos. En 1910, Harry Hershfield, judío hijo de inmigrantes introdujo la estructura de episodios que se continuaban.

En los años treinta y cuarenta había un antisemitismo abierto en Estados Unidos. Los diarios estadounidenses no aceptaban las ilustraciones o comics hechos por judíos, lo que les obligó a desarrollar una nueva opción, creando revistas de historietas en lugar de publicar viñetas en periódicos. En 1933, mientras limpiaba su oficina, Charlie Gaines -judío nacido como Maxwell Ginsburg-, tuvo la idea de publicar junto a su amigo Harry Wildenberg una revista que integraría todos los personajes que aparecían en diarios, “Famous Funnies”, la que tuvo un éxito inmediato, y también fue coeditor de “All-American Publications”, que lanzó héroes como La Mujer Maravilla o Linterna Verde. Harry Donenfeld, nacido en Rumania, y Jack Liebowitz, nacido en Ucrania, lanzaron en 1934 la editorial National Allied Publications, que después sería “Detective Comics” (DC). Martin Goodman, descendiente de judíos lituanos, fundó en 1939 “Timely Comics”, que en 1961, de la mano de Stan Lee (de padres nacidos en Rumania), Jack Kirby y SteveDitko, pasó a llamarse “Marvel Comics”. La revista cómica MAD también fue fundada por judíos, y uno de sus fundadores fue William Gaines, hijo de Charlie Gaines. El primer tema del primer número de la revista era sobre dos ladrones judíos, y se llamó “Ganefs”, ladrones en yidish.

Su iniciativa abrió el camino a una industria, y a mediados de los treinta se editaban muchas historietas cuyos protagonistas eran héroes que peleaban para liberar del mal al mundo. Casi todos los editores, creadores, escritores e ilustradores eran judíos que se encargaban de la creación de este nuevo negocio. Consciente o inconscientemente, dieron a sus personajes y tramas un carácter judío.

Prácticamente todos los superhéroes fueron creados por judíos. Bob Kane (Robert Kahn) y Bill Finger inventaron a Batman. Jerry Siegel y Joseph Shuster a Superman en 1938, Jack Kirby (Jacob Kurtzberg) al Capitán América, y Kirby con Stan Lee crearon a muchos personajes, como Spiderman (el Hombre Araña), Hulk, los Cuatro Fantásticos, Ironman, los X-Man, Pantera Negra, Thor y Los Vengadores. Will Eisner fue el autor de “The Spirit”, y los Oscar de los comics llevan su apellido: los premios Eisner.

En las historietas más conocidas de superhéroes están insertos los mitos, esperanzas y miedos del judaísmo, perseguidos y obligados al nomadismo por las expulsiones reiteradas a lo largo de su historia. X-Men es una metáfora del antisemitismo y la manera en que los judíos han debido enfrentarlo. Magneto sobrevivió a un campo de concentración nazi, de manera que obviamente es judío. Y el hombre “piedra” de Los 4 Fantásticos se llama Benjamín Jacob Grimm, judío. Superman es el Mesías, el salvador que llega a la Tierra a rescatar al pueblo y defender la justicia. Al igual que Moisés, que ha sido rescatado en una cesta, Superman es enviado en una pequeña nave espacial. Su nombre es Kal-El, en hebreo Kol-El, la voz de D’s. Hulk es el Golem, el ser creado en la Edad Media en Praga por el rabino cabalista Juda Loew, llamado el Maharal, para defender a los judíos del gueto de los continuos ataques contra los judíos de los checos. Spiderman es el típico judío neoyorkino, débil, neurótico, temeroso, como lo es el personaje de Woody Allen.

Art Spiegelman escribió su novela ilustrada “Maus” en 1986, sobre temas como la discriminación y el Holocausto. Recibió en 1992 el premio Pulitzer. El dibujante judío francés Joann Sfar (Niza 1971), de familia judía religiosa, es conocido por historietas como “El Gato del Rabino” o “La Mazmorra”. También dirigió la película “Gainsbourg, la vida de un héroe” (2010). El dibujante israelí Yehuda Adi Devir, ilustrador y diseñador gráfico, estudió en la Academia de Arte y Diseño Bezalel de Jerusalem, y es muy conocido por sus comics en Israel. El dibujante escocés Mark Millar no es judío, pero su héroe Kick Ass sin poderes, en realidad se llama Dave Lizewski, sin duda alguna judío. “Deuxieme Generation, ce que je n´ai pas dit a Mon Pere” es un relato del dibujante israelí de origen judío belga, Michael Kichka, sobre el Holocausto.

Todos los superhéroes usan el poder con prudencia y todos sufren de una pérdida traumática. También es importante la doble identidad, lo que es parte de todo inmigrante, especialmente para los judíos, que en esa época podían tener éxito en Estados Unidos si no se sabía que lo eran. Cambiaban sus nombres para hacerlos más “anglosajones”, y hablaban ingles en la calle, pero en casa el idioma de sus padres. La discriminación contra los judíos estaba en todas partes, se les prohibía vivir en ciertos barrios, entrar en muchas universidades, trabajar en innumerables rubros. Pero, al igual que sucedió con el novedoso cine, el mundo de los comics, las historietas, aún no estaba cubierto por el mundo no judío, de manera que fue un nicho en el que judíos pudieron ingresar para cubrirlo y hacer de él una creación que entretuvo a muchos.

Por Tiberio Yosif