Aventurera, reflexiva y talentosa artista

DENISE LIRA RATINOFF

A muchos nos ocurre, ante la mayoría de las recientes muestras de instalaciones, quedar desorientados y hasta perplejos, sin sentir ni entender lo que el autor quiso comunicar y sin poder apreciar valores artísticos.

Por el contrario, las encontramos francamente feas y nos choca el uso, en ellas, de mezcla de objetos heterogéneos. La apreciación más frecuente es que el artista quiso “épater les bourgeois”, asombrar, dejar estupefactos a los burgueses.

No es el caso de la reciente exposición de Denise Lira Ratinoff en el MAVI, Museo de Artes Visuales, en Lastarria.

Su instalación consiste en más de dos mil fardos de residuos encontrados en el mar, no reciclados, montados en forma de gruesas murallas de piso a cielo, entre estructuras de alambre. El conjunto se organiza como un laberinto.

Sumado a ello, el piso, de brillante de acero negro, al que se debe entrar con zapatillas, contribuye a una inquietante sensación que resulta cada vez más abrumadora. Un cronómetro digital marca el inexorable paso del tiempo. Todo el recorrido es acompañado por el canto de ballenas.

Por contraste, la artista completa la instalación con un mar limpio, en movimiento, obtenido con sofisticados recursos tecnológicos, en una especie de piscina de dimensiones apreciables.

El mensaje de Denise es elocuente y conmovedor ¿Qué estamos haciendo con el mar y el planeta? ¿Podremos revertír o detener la destrucción?

Denise, nacida en Santiago en 1977, se definió por el arte desde muy niña. Estudió Artes Visuales en la Universidad Finis Terrae, tras lo cual se especializó en litografía en La Habana.

En 2006 obtuvo un Master of Fine Arts en fotografía, en el Savannah College of Art and Design, Georgia, Estados Unidos.

Ha presentado exposiciones en Suiza, Inglaterra, Estados Unidos, Japón, Brasil y en nuestro país.

Entre otros reconocimientos, en Chile y en el extranjero, el año 2015 obtuvo una Mención Honrosa en el premio internacional de Color y Fotografía en Nueva York.

Tuvo una destacada participación en la muestra colectiva Waves and Ripples, organizada por la Agencia de Cooperación Internacional de Japón en 2017.

La artista ha experimentado y sigue haciéndolo, con diversos medios: pintura, grabado, instalación, intervención y video.

Tras la muerte de su padre, médico, el año 2007, se propuso fotografiar (muy exitosamente) paisajes naturales no turísticos y obtuvo apoyo de algunos exploradores y montañistas. Atravesó glaciares ese año y el siguiente, navegó entre 2009 y 2011 y luego ascendió montañas, alcanzando diversas cumbres entre 2013 y 2014.

Ese último año llegó a la cima del volcán Lascar, a 70 kilómetros de San Pedro de Atacama. Aunque su audacia la había llevado previamente a otras fuertes experiencias, el acercarse a la boca de un volcán activo provocó en ella una fuerte impresión.

Debemos seguir atentamente la futura trayectoria de Denise Lira Ratinoff

Por Sonja Friedmann