Por Rabino Ariel Sigal:

Dejar salir o…

Es un Faraón que debe que elegir entre continuar su opresión o ceder frente al reclamo de Moshé. Por el bien de su Pueblo, es el mismo D’s que interviene: “Y yo endureceré el corazón de Faraón” Shmot 7:3.

Seforno, Italia del s. XVI, explica que D’s nunca quita realmente el libre albedrío del Faraón. Hay una distinción sutil entre el endurecimiento del corazón de una persona y quitarle su capacidad de elegir por completo. El “maise” –cuento- que nos proporciona es acerca de un ladrón que roba: ¿En qué momento se arrepiente?

El Faraón parece impermeable a los efectos devastadores de las plagas, D’s logra equilibrar así la balanza de la toma de decisiones de Faraón dándole constantemente la opción al cambio.

Maimónides, España s. XII, trae una respuesta brillante. Si el ladrón en la noche previa a la acción, es censurado por D’s, entonces pierde el hábito, el libre albedrío y su posibilidad de Teshuvá.

Hay veces que por no arriesgarse a vivir lo posible, los indecisos se ajustan en ideas omnipotentes que los paralizan y no los dejan disfrutar de lo que pudieran elegir. Es un hecho que el Pueblo de Israel se retira de Egipto y el Faraón sigue empecinado en vivir lo imposible. Toda elección es un deseo parcial, conseguirás algo mientras que renunciarás a otra cosa. Si la vida se endurece y si aparecen cambios, aprovecha y posiciónate.

Por Rabino Ariel Sigal.