Por Rabino Ariel Sigal

De Norte a Sur

Un total de 8.580 Levitas hombres entre 30 y 50 años son contados para ser aquellos que transportarán el Tabernáculo. Un Midrash en Bamidvar Rabah 3:12 enseñó que los levitas acampaban en los cuatro lados del Tabernáculo de acuerdo con sus deberes.

Esta fábula explicó que desde el Oeste vino la nieve, el granizo, el frío y el calor al Campamento de los Hijos de Israel. Así D-s colocó a los Gershonitas en el oeste, como dice Bamidvar 3:25: “estarán el tabernáculo, la tienda y su cubierta, la cortina de la puerta del tabernáculo de reunión” que permitiría protegerse contra la nieve, el granizo, el frío y el calor.

Desde el Sur vino el rocío y la lluvia que trajeron bendiciones al mundo, y allí D-s colocó a los Kehatitas, que portaban el arca que llevaba la Torá, ya que, como enseña Vaykrá 26:3–4 y 15–19, las lluvias dependen de la observancia de la Torá.

Desde el Norte venía la oscuridad, y así los Meraritas acampaban allí, como dice Bamidvar 4:31, “su servicio era el transporte de madera” -las tablas del tabernáculo, sus barras, sus columnas, sus basas-. El profeta Irmihau 10:8 enseña a contrarrestar las influencias idólatras cuando dice: “El castigo de las vanidades es la madera”.

Finalmente, el Midrash explicó que desde el Este viene la luz, y por eso Moshé, Aarón y sus hijos acamparon allí, porque eran eruditos y hombres piadosos, que ofrecían expiación por sus oraciones y sacrificios.

De esa manera, el Tabernáculo se prepara para cubrirse por nieve, granizo y frío, por rocío y lluvia, por oscuridad y por luz. Son los levitas que de acuerdo a su singularidad, se ubican en los puntos cardinales en torno al Tabernáculo. Será la dedicación de cada uno lo que permitirá elevar en Santidad la Shejiná –Providencia Divina-.

Por Rabino Ariel Sigal