Bajista de Los Tetas:

David Eidelstein debuta como solista con disco de folclor urbano

Vendaval es el nombre de su más reciente trabajo, fuertemente inspirado en los sonidos de la cueca centrina y el vals peruano. El disco fue lanzado el 5 de agosto en el GAM.

Julio fue un mes de finales e inicios para David “Rulo” Eidelstein. Su proyecto musical Los Tetas, donde se desempeñó como bajista por más de 20 años, se sumergió en una crisis profunda gatillada por la denuncia de violencia física y sicológica estampada por la ex pareja del vocalista de la banda, Camilo Castaldi (Tea Time), en su contra. El mismo día que se hizo pública la noticia, se anunció la expulsión de Castaldi y con ello el fin de la agrupación como se había conocido hasta entonces. Sin embargo, desde el departamento de David, hace ya bastante tiempo salían sonidos diferentes al funk de Los Tetas. Sonidos que anunciaban oficialmente el inicio de su historia musical en solitario.

Vendaval es el nombre del primer trabajo solista de Rulo. Se trata de una mezcla de estilos musicales, marcada por una fuerte influencia del folclor urbano latinoamericano, específicamente cueca centrina y vals peruano. Este trabajo comenzó a escucharse en el medio en 2016, pero no fue lanzado de forma oficial hasta el 5 de agosto pasado, en el GAM. El éxito ha sido tal que ha recibido cuatro nominaciones a los premios Pulsar 2017 y tendrá que repetir su espectáculo debut en el teatro Ictus en una fecha aún por confirmar.

-¿Cómo describirías este trabajo nuevo?

-No sé, es como vals psicodélico. cuando le mostré el disco a Nano Stern, me dijo que era como ‘psico-afro-judeo-chileno-peruano-surf’. Lo define así. En cuanto a las temáticas, hay canciones que más que de amor, hablan sobre temas amorosos de las relaciones de pareja. Otros temas son más existenciales, filosóficas y poéticos.

-¿Cuál es la parte judeo de esa mezcla?

-Yo creo que hay una influencia medio judeo árabe en las melodías, muy sutil quizás, medio inconsciente, pero creo que está. Escucho harta música árabe y judía, el Klezmer me encanta, entonces igual están esas influencias. A pesar de ser un disco de vals más de música de raíz, creo que también hay algo de soul, o tal vez funk. También ha sido mi escuela, durante toda la vida he tocado esa música, he estado súper involucrado en esos estilos.

-Para quienes han seguido tu carrera en Los Tetas, este trabajo es muy diferente, ¿te han comentado eso?

Sí, todo el tiempo. Cada entrevista que he dado ha partido un poco de esa sorpresa de que siempre se hubiera pensado que mi primer disco solista iba a ser soul, funk o algo así, cosa que yo también pensaba hace algunos años. Pero, justamente haciendo esos estilos, nunca había podido encontrar un grupo de canciones que me identificara tanto como las que salieron cuando dije, ‘ya, voy a componer un vals’. La primera canción que hice fue ‘Tu misterio’, que fue el primer single, y me gustó lo que pasó. Después compuse otra y salió ‘Aguacero’, y así hasta que tuve ya un grupo de canciones. Siempre tuve ganas de hacer un disco como solista, pero no sentía que tuviera canciones que en conjunto fueran un disco, entonces tampoco quería forzarlo. Se demoró, pero ha sido bacán, porque ha sido un proceso súper orgánico.

-¿Cómo has visto la recepción de Vendaval?

-En general ha tenido súper buena recepción. Lo más entretenido es que me ha abierto algunas puertas medias inesperadas con otra gente. Conocí a Mon Laferte y se embaló caleta con mi disco. Me invitó a tocar al Festival de Viña, me hice amigo de Jalil, que es el productor de ella, un musicazo mexicano.

He podido conocer un montón de otra gente que quizás desde Los Tetas no había tanta vinculación. Eso me tiene muy contento.

-¿Siempre escuchaste música de raíz latinoamericana?

-No, para nada. Esto empezó como hace tres años, más o menos, cuando descubrí a Los Chileneros y me volví loco con la cueca. Después descubrí a Zambo Cavero, un cantante clásico de valses peruanos, y Óscar Avilés, que tienen varios discos juntos. Y conocí a los chiquillos de La Plaza, Los Celestinos, La Gallera. Me hice muy amigo de ellos, empezamos a tocar juntos, tomé clases de piano con Cristián Mancilla y ahora están tocando conmigo en mi banda, grabaron en el disco y yo también colaboro con ellos. Ya somos como hermanos musicales. Eso ha sido increíble.

-Has hecho un poco el camino al revés, porque vienes de una generación en que el sello discográfico era muy importante para poder sacar un disco, pero Vendaval fue mayoritariamente autogestionado, ¿cómo ha sido eso?

-Tiene sus pros y sus contras. Pero en general es bueno, porque te da más libertad artística, más independencia. Lo que pasa es que hay que conseguirse la plata y eso es lo más difícil. Pero claro, no tienes que preguntarle a nadie para tomar las decisiones. Eso es súper importante.

Yo quiero que mi carrera musical personal sea lo más artística posible, que me sienta lo más representado realmente, entonces prefiero estar libre y conseguir más lucas por mi cuenta.

-¿Cuáles van a ser los próximos pasos de tu carrera solista?

-Vamos a hacer un segundo lanzamiento en el teatro Ictus. La idea es poder salir a tocar el disco al norte, al sur y ojalá fuera de Chile. Estoy empezando a trabajar en un segundo disco, postulamos a un Fondart para poder grabarlo y mezclarlo, y estoy trabajando todo el tiempo que puedo en maquetas nuevas y componer.

-¿Y con Los Tetas?

-La situación con Los Tetas está en crisis total. Ahora recién que ya pasó mi lanzamiento, nos vamos a juntar a tomar decisiones concretas de cómo vamos a continuar con el proyecto, porque queremos continuar. No tenemos claro para nada cómo lo vamos a hacer, pero lo vamos a hacer.

-Estuviste en Bet-El cuando eras niño, ¿guitarreabas ahí?

-Tengo el recuerdo de haber tocado guitarra varias veces en las instancias de majané. Siempre he sentido que el judaísmo está muy relacionado a la música, las mismas ceremonias religiosas, es todo musical. Eso me parece muy atractivo y creo que es lo que más me identifica con el judaísmo.

Por Yael Mandler.