Taller de Tai Chi 2.0:

Cuerpo y mente en reposo y movimiento

En el Círculo Israelita se abre una nueva opción para el mes de marzo. Un interesante taller a cargo del instructor Eduardo Galatzán, que promete relajamiento, claridad mental y tonicidad muscular.

Taller de Tai Chi 2.0. Este es el nombre de la alternativa que se ofrecerá a partir de marzo el Mercaz, por segundo año consecutivo y con nuevos horarios a cargo de Extensión Cultural, en horario matutino (miércoles, de 9.15 a 10.15 horas) o bien en horario vespertino (jueves, de 19.30 a 20.30 horas), a cargo de Eduardo Galatzán Albala, arquitecto, 63 años, y fanático de esta disciplina oriental.

Aunque los orígenes de los fundamentos del Tai Chi se remontan a alrededor del siglo 4 AeC, el Tai Chi Chuan comienza a practicarse, como lo conocemos hoy, en el siglo XV en China, como un Arte Marcial Interno. “Se define como Interno, dado que es imposible practicarlo sin basarse en el trabajo interior. Su principal característica es que no es un Arte Marcial de enfrentamiento, sino de neutralización, de constante adaptación a las distintas situaciones y de hacer uso de lo que el ‘adversario’ propone. Siendo uno mismo a veces el ‘adversario’, se habla de conquistarse a sí mismo, reconocerse y desde ese punto actuar. Se dice que el practicante de Tai Chi usa la calma contra la excitación, la suavidad contra la dureza y la lentitud contra la rapidez.

El Tai Chi es un tipo de Chi Kung, cuya traducción más cercana sería ‘el trabajo constante y serio de la energía interna’”, explica Galatzán.

-¿Cómo fue tu acercamiento al Tai Chi?

-La verdad es que yo empecé a hacer deporte bastante tarde en la vida, alrededor de los 35 años, jugando Raquetball, Paddle Tennis. Etc. Y al mismo tiempo siempre he sido inquieto espiritualmente. Estuve muchos años haciendo ambas cosas en paralelo, hasta que hace unos 15 años vi a alguien practicando Tai Chi, y me llamó mucho la atención ver que había un ‘ejercicio físico’ que se veía muy calmo y profundo al mismo tiempo.

“Me acerqué por el lado físico, me atrajeron los movimientos, y tuve la suerte de conocer a un médico cubano que había vivido y estudiado varios años en China, y que estaba formando una escuela en Santiago. Estudié y practiqué con él durante unos años, y ahora, desde hace unos 5 años soy parte de una escuela internacional, con una sede en Chile, que ha conservado los principios originales del Tai Chi estilo Yang”.

-¿Cómo se gestó la posibilidad de hacer este taller de Tai Chi en el Mercaz?

-Antes que todo, quiero decir que agradezco y aprecio la generosidad del Mercaz, al permitirme compartir dentro de un espacio de la comunidad judía esta disciplina, que, si bien en nada contradice a nuestra religión, si tiene un origen muy diferente. En todo caso, he encontrado en internet varios cursos de Tai Chi en comunidades judías en distintos países, incluso información que habla de orígenes comunes entre el ‘Chi’ o energía vital de que hablan los chinos, y ‘Jai’ (Chai), vida en hebreo. Y respecto de la pregunta, esto partió cuando, acompañando a mi mujer a clases de Rikudim en el Mercaz, conocí a Vivi Kremer, la mujer del rabino Kelmeszes, quien al saber de mi pasión por la práctica del Tai Chi me propuso hacer un taller. Comenzamos el año pasado a Cargo de Extensión Cultural en el horario de los miércoles en las mañanas, y ahora estamos agregando un horario en las tardes.

-¿En qué consiste el taller?

-El taller consiste en clases prácticas en las que, si bien estamos siempre en movimiento, la mente está cada vez más quieta. Las clases se dividen en dos partes, en la primera practicamos Chi Kung, en el que, manteniendo una respiración profunda, llamada “respiración abdominal inversa”, hacemos énfasis en los estiramientos y torsiones. La segunda parte está más directamente orientada a la forma tradicional de Tai Chi estilo Yang, en la que vamos aprendiendo paso a paso y sin apuro, la secuencia de movimientos que algunos conocen o han visto alguna vez.

-¿Para qué tipo de público está dirigido el taller?

-Todos pueden beneficiarse de esta práctica. Debo decir que este es un camino que yo me encuentro transitando hace varios años, el que es posible comenzar a conocer a cualquier edad, y cada persona, dependiendo de su edad, condición física, interés y dedicación, va a avanzar a su propio ritmo y a profundizar en la dirección que más sentido le haga. La ventaja que tiene es que, haciendo los mismos movimientos y siguiendo la misma forma, cada uno puede ir profundizando en el aspecto que más le interese, o le haga más sentido, como por ejemplo el aspecto marcial o la búsqueda de la salud y la armonía, no siendo ninguno excluyente de otro, sino más bien complementarios.

-¿Cuáles son los beneficios del Tai Chi para la gente que lo práctica?

-En general los beneficios más perceptibles son una mejora y mantención notable de la tonicidad muscular, el equilibrio y la fuerza, acompañado de un estado de relajo activo y claridad de mente. Desde el punto de vista marcial, podríamos decir que aumenta la autoestima y el autocontrol.

-¿Cuál sería tu invitación a participar de este taller?

-Bueno, mi invitación es a todas las personas, ya sea que busquen una práctica física, que los ayude a mantener y/o mejorar su estado físico, o que estén buscando una práctica que los ayude a relajarse, bajar su nivel de tensión y ayudar a su autoconocimiento. Los dos resultados se consiguen con una práctica constante y mi tarea es motivarlos a ella.

Por LPI