Entrevista a rabino Ariel Sigal y Verónica Waissbluth:

Construyendo un espacio de rezo para Iom Kipur

Mientras el rabino sostiene que las tres sinagogas del Mercaz se enmarcan en reafirmar el modelo de comunidad que soñamos, la dirigente asegura que se está trabajando para que todos se sientan igualmente acogidos.

El tiempo avanza a pasos agigantados y en el Círculo Israelita se trabaja intensamente, en lo espiritual y profesional, para llegar a Iom Kipur con un ambiente único en las tres sinagogas que recibirán a la congregación.


En ese contexto, el rabino Ariel Sigal destacó que congregar a todos en el Mercaz para Iom Kipur era un sueño pendiente desde la construcción del imponente edificio en el que estamos emplazados. “Es difícil hacer un cambio de paradigma cuando los números y los parámetros son exitosos. Digo esto para entender que Casapiedra se suple aun siendo un fenómeno en constante crecimiento. Tomar decisiones como estas, nos vuelven fuertes y enérgicos. Con esta elección se ponderó la visión del Círculo Israelita, se privilegiaron los intereses de las familias que lo componen y se asumieron riesgos logísticos y de infraestructura. Si hay algo de lo que podemos estar seguros, es que más allá de los resultados, nos volvemos más coherentes con el proyecto que formamos y con la institución que queremos”.

-¿Qué te parece el desafío de dirigir el servicio en la sinagoga donde se desarrolla toda la actividad religiosa anual del Mercaz?

-No se trata de una sinagoga en particular, sino de construir un espacio de rezo en el que no dependemos de banderas institucionales ni partidismos personales. Como equipo de Rabinato, estamos muy atentos a construir comunidad con valores que respeten las tradiciones y la halajá, pero también la inclusión transversal sin pruritos. Todas las sinagogas buscarán lo mismo, un estilo y un sello sin distinción, que reafirmen el modelo de comunidad que soñamos. El desafío más bien se focaliza en encontrarnos en una experiencia familiar y espiritual significativa, que nos energice con bríos renovados para un año bueno, dulce y próspero.

-¿Cómo te estás preparando para este Kipur?

-Hay muchas tareas previas a Iom HaKipurim. Desde ciclos de charlas por selijot, preparación de jóvenes para que acompañen la lectura de Torá, ordenar y ensayar melodías. Por otro lado, estamos planificando un espacio renovado para los más pequeños de nuestro minián, una propuesta kinestésica que los motive a explorar, conocer y aprender sobre las costumbres y tradiciones de este día. Así también, desde el Plan de Continuidad Judía, estamos montando una plataforma para menores de 4 años, con una plaza blanda para que los padres de niños de esta edad puedan tener un espacio seguro para sus hijos. La invitación a la comunidad no sólo es para un día en el año, sino para vivir en intensidad la comunidad los 364 días restantes.

-¿Qué relevancia tiene encontrarte en Kipur con tu congregación y grupos de todo el año, y a la vez con nuevos feligreses?

-Quitándole el sesgo sacro del día, finalmente Iom Kipur es un día más. El desafío está planteado en torno a romper la barrera de hacer comunidad durante todo el año. Una sinagoga cumple con tres roles, reunión, estudio y rezo. Iom Kipur no es más que el corolario de emprendimientos del año. A pesar de la masividad que implica este día, la tranquilidad de nuestra parte está en construir propuestas adecuadas para el resto de los días del año. La relevancia de encontrarse significa el cariño hacia los congregantes, el aprecio y respeto que les tenemos. Pero Iom Kipur, como día de sentencia y veredicto, es el inicio de una invitación a sumarse y ser parte de algo más grande.

Comisión de Iom Kipur


Por su parte, Verónica Waissbluth, integrante de la Comisión de Iom Kipur, indicó que el espíritu siempre ha sido volver a nuestra casa, y para eso había que buscar la fórmula para poder estar todos en el Mercaz. “Se barajaron varias posibilidades y creemos que hemos llegado a una buena solución. Nuestra meta se cumplirá, ya que toda nuestra comunidad podrá estar reunida en el Mercaz en estas fechas tan importante”.

-¿A qué está abocada la Comisión de Iom Kipur en estos momentos?

-En la Comisión de Iom Kipur estamos trabajando para que la vuelta a nuestra casa sea un éxito. Para esto hemos recurrido a expertos que nos han asesorado en como habilitar los espacios físicos de los tres servicios simultáneos que tendremos. Estamos seguros que nuestra comunidad quedará muy contenta con esta nueva etapa en nuestra vida comunitaria.

-¿Qué te parece que se hayan unificado los servicios en el Mercaz?

-Me parece que es ver cumplir un sueño que muchos hemos tenido por años. Esta es una añoranza desde que estábamos en Serrano y no cabía toda la gente en nuestra sinagoga. Después de todo este tiempo podremos estar todos reunidos en nuestro querido Mercaz.

-¿Qué impacto esperas que tenga este Kipur unificado para el Círculo?

-Espero que nuestros socios se sientan acogidos en el Mercaz, en cualquiera de los servicios a los que asistan; que se genere mayor sentido de pertenencia y logremos así animar a nuestros socios y al resto de la comunidad a seguir participando, no sólo en Iom Kipur, sino que durante todo el año, en nuestro hogar, que es el Mercaz.

Por LPI.