Del libro “Napoleón en Vilna y otros cuentos judíos”:

Como perdi la apuesta con el rebe

Las fiestas de la colectividad están cada vez más copiosas y refinadas.

Ergo, las pesadillas producto de tan abundante digestión tienen el gran estilo del suspenso tipo Hitchcock. La otra noche soñé que un rebe de Jerusalén, con buena pinta de Mea Shearim, llegaba a mi oficina en que una reunión especulativa de “soritos” (porque para Soros -George Soros, el famoso financista judeo-húngaro- estamos a años luz) se desarrollaba en su momento álgido.

—Benish(1) me dijo, estamos a lunes y no te has puesto los tefilim(2).

—Perdóneme rebe, pero está usted interrumpiendo un importante guesheft(3). Los guesheftn de la nishome(4) tienen prioridad y me preguntó si era zurdo. ,—Rebe, eso fue cuando era estudiante, ahora soy un respetable burgués.

Me agarró el brazo izquierdo y me colocó uno de los tefilim, enrollando con mucho arte las correas en mi mano.

Por supuesto vino enseguida la de la cabeza y las respectivas bendiciones.

—Vengo de Jerusalén, me dijo, a pedirte una donación para una yeshivá tan importante, que apresurará la venida del Mesías, antes que empiece el nuevo milenio.

—Usted que es tan jojem(5), dígame rebe, ¿eso será para el 1° de enero del año 2000 o ese mismo día pero del año 2001?

—No tengo tiempo para preguntas casuísticas y tengo muchos koinim(6) que visitar.

—Pero si yo soy liberal, rabeinu. Si hasta a veces voy a la sinagoga reformista porque me gusta la voz de la jazanit, ¿cómo se le ocurre “shnorn” para una yeshivá? Si lo más piadoso que hago es no sacar el auto en Iom Kipur y viajar en Metro al templo. Usted debe estar confundido con un tío muy devoto (Z.L.), pero como era litvak, también habría perdido su valioso tiempo. Veíamos los participantes de la reunión en el computador cómo subían los A.D.R. que queríamos comprar. Para librarme de esta inoportuna y pedigüeña visita, le dije:

-Maestro, si me contesta en forma razonable esta shaile(7) le haré una donación, porque nunca he dejado a un judío con la mano estirada. ¿Cómo es posible. que judíos que se dicen tan creyentes apedreen autos en shabat? Esa es una desecración, peor que viajar en sábado. Además que la vida está sobre el día del reposo y un peñasco puede matar a alguien y no me venga con pasukim rebuscados.

-Si yo viera a un niño caminando entre rieles y se aproxima un tren, a pesar que es pecado, le daría golpes hasta que se fuera de la línea férrea o le tiraría piedras para que se diera cuenta del peligro. Los que manejan en sábado tienen la madurez de un niño y para salvar sus almas hay que advertirles a pedradas.

Por lo menos me había contestado con cierto seijel(8) y no con dogmas y como los A.D.R. seguían subiendo, abrí rápidamente la caja de fondos y le entregué unos dólares que me habían sobrado de un viaje y tres monedas de oro y como quien sabe perder una apuesta, se los entregué al rebe y le rogué que se fuera pronto, como si hubiera visto al
malajhamoves(9). Se retiró con una sonrisa de satisfacción, como el que logra un trato con un cliente difícil.

Me llama una de las secretarias para avisarme que un tzwok(10), que no había pagado en un año, canceló la deuda en efectivo. Empecé a pensar que ponerme las filacterias el próximo jueves, daño no podía hacerme.

Mientras tanto los ADR, que habían subido a 23.7/8 dólares, empezaron a bajar bruscamente y cuando llegaron a 15.1/4, compramos.

Yo nunca he creído en rebes milagrosos, pero así son las pesadillas.Al día siguiente seguía tan descreído como el día anterior, pero como los ADR -que había comprado en realidad días antes- se fueron al alza y el moroso, aunque no pagó todo, hizo un fuerte abono, ya no me importó perder la apuesta…

1) Hijo de hombre.
2) Filacterias.
3) Negocio.
4) Alma.
5) Sabio.
6) Clientes
7) Consulta al rabino.
8) Inteligencia.
9) Ángel de la muerte.
10) Clavo.

Por Benny Pilowsky Roffe.