Por Rabino Ariel Sigal

Como la partición del Mar

La nube de honor que protege y acompaña a los Benei Israel se traslada a la retaguardia del campamento. Los Egipcios se acercan y amedrentan desde el fondo, pero el miedo del Mar los consume por el frente. La posibilidad de ser atacados por los egipcios o adentrarse en el milagro para conseguir la liberación. Así surge la expresión de lo imposible, utilizada en el idioma hebreo: “más difícil que la partición del Mar de los Juncos”.

Esta frase la retoman los sabios del Talmud, para describir etapas y momentos complejos en la vida de todo ser humano. Así utilizan la expresión: es difícil para el hombre la vida en pareja tanto como la partición del Mar – Brajot 60b. También encontramos: es difícil para el hombre conseguir alimentos tanto como la partición del Mar -Pesajim 118a. Finalmente: es difícil para el hombre hacer sus necesidades fisiológicas tanto como la partición del Mar –ídem.

Los Sabios equiparan la salida de Egipto con el equilibrio en el matrimonio, el sustento y la salud. El poder que se precisa para abrir el Mar de los Juncos es el mismo que necesita el individuo para cubrir los tres aspectos esenciales de su vida. En cada día, se precisa de un milagro de magnitud como la apertura del mar, para el desarrollo de la vida humana.

Lo interesante que la semejanza describe dificultad, pero no imposibilidad. Los sabios entienden lo complejo que puede resultar la vida en pareja, la búsqueda de realización material o los dolores que aquejan nuestro cuerpo. Por ello, al hablar de liberación, nos enseñan a valorar milagros. Querer resolver nuestras dificultades, también es salir de Egipto. La nube de honor cubre lo débil que hay en cada uno, pero la decisión de abrir el mar para animarse y traer nuevas respuestas, finalmente libera.

 

Por Rabino Ariel Sigal