Encuentro organizado por Seminario Rabínico:

Chile y Latinoamérica, por la misma senda

Cerca de 130 líderes del sub continente se reunieron en Buenos Aires con el objetivo de intercambiar experiencias y acordar estrategias comunes para resolver los desafíos de continuidad e identidad judía. Los chilenos tuvieron una destacada participación.

Hace un par de semanas, más de 130 líderes comunitarios analizaron los desafíos a los que se enfrenta la Comunidad Judía Latinoamericana, en el marco de un encuentro realizado por el Seminario Rabínico en Buenos Aires.

Dirigentes, profesionales, rabinos y voluntarios de la región aportaron su experiencia y visión para juntos diseñar y pensar soluciones de cara a los desafíos de la Comunidad Judía de Latinoamérica.

Este espacio permitió el encuentro y trabajo conjunto de miembros comunitarios que en la cotidianeidad no tienen la posibilidad de “tomarse un break” de sus tareas diarias para poder pensar de manera estratégica a largo plazo.
En la ocasión se abordaron temas de alta relevancia, como Las comunidades y sus desafíos, los movimientos reformistas, conservadores y ortodoxos en América Latina, los desafíos del liderazgo entre profesionales, voluntarios, religiosos y laicos, las estrategias de fundraising, y las tendencias en educación formal y no formal.

Según explicó Ariel Stofenmacher, director general del Seminario Rabínico, en este encuentro se analizaron desde diferentes perspectivas los desafíos a los que se enfrenta la comunidad judía latinoamericana y el rol del Seminario para colaborar en enfrentar dichos desafíos. “Se discutió acerca de los desafíos en las comunidades religiosas, en los centros comunitarios, en la educación judía formal y en la no formal. También se discutió acerca de los desafíos que deberá enfrentar el liderazgo comunitario, el voluntario y el profesional y acerca de las problemáticas de la sustentabilidad en términos de gobernanza y finanzas”.

Respecto de la delegación de Chile, indicó que tuvo una participación muy destacada. “Estuvieron presentes los rabinos Eduardo Waingortin y Alejandro Bloch, Tomas Munzer, Andres Fosk,
Miguel Infeld y Sergio Herskovits, en diferentes paneles de trabajo y expusieron de diferentes temas”.

Según Stofenmacher, las ideas expuestas por los delgados chilenos fueron muchas. “A fin de resumir, los rabinos llamaron a fortalecer el mensaje y la identificación con el Movimiento
Masortí, Tomás Munzer coordinó el panel de Liderazgo que propuso realizar capacitaciones para dirigentes en toda la región, Andres Fosk describió el modelo del Proyecto de Continuidad del Círculo Israelita de Santiago como paradigma posible de modelo de financiamiento sustentable, Miguel Infeld sugirió que el Seminario sea una usina de capacitación y generación de recursos educativos para las comunidades y Sergio Herskovits lideró el panel de Educación Formal, en el cual, entre otras cosas, se propuso generar un foro permanente de directores de escuelas para intercambio de experiencias y recursos”.

Finalmente, respecto del rol debe jugar el Seminario en los desafíos futuros, el personero aseveró que por historia, misión y estructura debe ser un rol central y preponderante. “Seminario debe colaborar en generar una mirada de mediano y largo plazo, más allá de las coyunturas, en generar los entendimientos acerca de la realidad, y los consensos acerca de las estrategias a implementar. Adicionalmente en ser un hub para facilitar el encuentro de los componentes de la comunidad para llevar adelante estas iniciativas. Desde la tarea educativa, el Seminario debe fortalecer también su rol como formador de liderazgo y de contenido educativo”.

Andrés Fosk

El presidente del Círculo Israelita aseguró que en Latinoamerica tienen mucho respeto por nuestras comunidades masortim. “Reconocen el crecimiento y gran labor de nuestros rabinos. Fue muy gratificante exponer sobre nuestra experiencia, el Plan de Continuidad Judía”.

“Era importante conocer los problemas de las demás comunidades latinoamericanas y compartir ideas sobre las posibles soluciones. En términos del programa, fue muy importante conocer la infraestructura y capacidad de creación de contenido del Seminario. En mi opinión el Seminario debería constituirse en el gran proveedor de contenidos.

“En Chile las comunidades deberíamos entender que tenemos una responsabilidad todos con el Seminario como lugar formador de nuestros rabinos. Es importante que tomemos en serio esto y aprovechemos la capacidad de generar contenido para toda nuestra Kehilá. Nuestros socios se interesan en aprender cada día más y necesitamos el apoyo de una institución como el Seminario para entregar calidad en la enseñanza.

Rabino Eduardo Waingortin

Tras regresar del encuentro, el rabino Waingortin se mostró muy optimista del futuro. “Me encantó encontrar gente muy joven, con mucho espíritu, pasión y ganas. Me identifiqué con ellos, cuando hace unos 30 años atrás, en encuentros parecidos a este, hablábamos del futuro. Verlos ahora, me dio la esperanza de pensar que el judaísmo en Latinoamérica tiene grandes posibilidades de prosperar, porque hay fuerza, pasión y cierto tinte romántico”.

Adicionalmente, el rabino destacó que creer que todo es posible es parte de la juventud. “Ahora, veo a estos jóvenes, imaginarse un nuevo futuro, pienso en dos cosas. Primero, que parten de una plataforma, que cuando yo tenía 30 años no existía. Parten sobre logros y dificultades que antes no existían, y por lo tanto, ellos también están soñando. Al confrontar el sueño con la realidad, lo veo desde una edad más adulta, entendiendo que no todo se podría lograr, y no me frustro por lo que no se logró, pero me alienta pensar en todo lo que sí logramos. Para los jóvenes, hay un piso y de ahí hacia arriba, eso es bueno. Obvio que yo valoro el piso, porque lo generamos entre muchas personas, pero ahora hay que pensar en el próximo paso”.

En esa línea, Waingortin comentó que tener un techo común es muy positivo. “En cierta forma esto te alienta a pensar que uno no es el único que tiene ciertos problemas, y que puede haber soluciones comunes a problemas que son iguales en muchos países. Esto significa dos cosas, por un lado, aprender experiencias ajenas y que otros aprendan de la nuestra, pero lo segundo es más importante, abordar en conjunto los desafíos comunes”.

Tomás Munzer

Por su parte, Tomás Munzer, presidente de la NBI, resaltó como fundamental la misma realización del encuentro, ya que fue primera vez que el Seminario Rabínico organizaba un evento como este, donde se juntaron escuelas judías y comunidades a debatir de la problemática actual y del futuro. “Se debatieron diferentes problemas y existe gran interés en repetir anualmente este evento”.

“La principal lección para Chile y para los judíos de otros países, es que debemos trabajar juntos e intercambiar ideas e información. Estamos demasiado disgregados, lo que nos debilita. A mi juicio, cuesta hablar de judería latinoamericana, los países del Atlántico tienen una judería más sólida y numerosa que las del Pacífico. Lo anterior se refiere a Brasil, Uruguay y Argentina. La excepción de esto es Chile, que tiene una judería fuerte gracias a las numerosas instituciones y comunidades religiosas”, sentenció.

Rabino Alejandro Bloch

“El Seminario ha cumplido 50 años hace muy poco y era una extraordinaria oportunidad para reunir a todas aquellas personas e instituciones que han estado vinculadas para pensar en el rol del Seminario en la conformación de la judería latinoamericana”, destacó el rabino Alejandro Bloch.

“Uno de los temas centrales que quedó de manifiesto es la necesidad de generar recursos educativos para la región. Esto a nivel de materiales educativos para todas las edades, desde gan hasta tercera edad, desde Talmud Torá, hasta los grupos de jóvenes y adultos. Y como conclusión se hizo más visible la necesidad de generar espacios de capacitación para educadores, inspirar y atraer a la tarea comunitaria a jóvenes con vocación, ya que es clave para desarrollo de las comunidades en el futuro”.

Respecto de la situación de la judería en Latinoamérica, afirmó que el mundo judío en general está viviendo un momento de transición en muchas áreas, desde la generacional hasta la económica. “El judaísmo en Latinoamérica y en Chile no es ajeno a esa realidad. Lo que es cierto es que Latinoamérica ha dejado de ser la ‘hermana pobre’ del pueblo judío, que debe ser rescatada, y se ha comenzado a valorar por su vitalidad y creatividad. Creo que es importante destacar la presencia de Chile en esta reunión, hemos sido la delegación más extensa y de las más activas, inclusive en comparación con la de Argentina. Nuestra comunidad tiene instituciones sólidas y tiene el potencial de proyectarse a un futuro promisorio si se invierten las energías y los recursos de manera adecuada”.

Sergio Herskovits

Por su parte, Sergio Herskovits, director del Instituto Hebreo, enfatizó que la principal lección fue que el judaísmo es plural. “Que no existe un verdadero y otros que son réplicas o falsos. Desde la época del Talmud la diferencia de perspectivas y la democracia de ideas fue lo que caracterizó a nuestro pueblo. En algunos aspectos el judaísmo en la modernidad adoptó patrones de otros religiones buscando ser monolítico y dogmático. La misión es que a la diferencia de perspectivas no debemos tolerarla si no alentarla como una bendición”.

Y concluyo: “Nos queda mucho por aprender en términos de convivencia en las diferencias. Debemos crecer en humildad, no creernos dueños de la verdad, en poner en acción el principio de Ahavat Israel (el amor por nuestro hermano judío) y no limitarlo o condicionarlo a que el otro piense o haga como yo. Darnos cuenta que hay lugar para todos”.

Por LPI.