En ceremonia realizada el pasado domingo 29 de noviembre:

Bomba Israel inauguró casa y carro nuevo

Con una inversión de más de $800 millones, la compañía logró un nuevo aire para enfrentar los desafíos y emergencias de los próximos 50 años, según comentó su director, Alejandro Brady. Con representantes de la comunidad y de la Municipalidad de Ñuñoa, se cortaron las cintas que darán inicio a una nueva etapa de este trabajo voluntario.

No importaron las altas temperaturas que se dejaron caer el domingo en Santiago. Tampoco que el sol estuviera en su punto más implacable casi a mediodía, nada quitaba la sonrisa de la cara de los voluntarios de la Quinta Compañía de Bomberos, Bomba Israel. Era un día de fiesta absoluta. Todos sacaron a relucir sus tenidas formales y llegaron junto a sus familias hasta las dependencias de la compañía en la comuna de Ñuñoa.

En la entrada del recinto, un imponente carro bomba de color rojo intenso se llevaba las miradas. Una cinta rodeaba la parte de adelante y de ella colgaba una botella de champaña, mientras un grupo de fotógrafos buscaba la mejor toma para retratarlo. Era el protagonista de la celebración y la más reciente adquisición de la compañía de bomberos. Se trata de un carro de rescate de última generación que fue comprado con la finalidad de estar preparados para afrontar hasta las eventualidades más graves que puedan ocurrir en las comunas donde prestan servicio. Y el domingo fue su inauguración oficial. Pero la alegría venía por partida doble.

Además de esta nueva herramienta de trabajo, el grupo de voluntarios tenía más que celebrar. Tras dos años de construcción, ese día también se dio por terminada oficialmente la ampliación del cuartel, la primera parte de un plan maestro que busca lograr que la compañía se inserte en lo más alto de la innovación tecnológica.

“Es una gestión que se inició hace 5 años atrás con la renovación del carro bomba. El carro de rescate nuestro ya tenía una antigüedad más que suficiente, si bien estaba 100% operativo, pero había que agregar nuevos elementos para rescate de vehículos pesados. De ahí nace esto. Posteriormente nos dimos cuenta de que en las dependencias del cuartel no nos cabía el carro. Nuestra sala de máquinas fue proyectada hace más de 50 años atrás, por lo tanto, tuvimos que iniciar un proceso de ampliación y nuevas dependencias”, cuenta el director de la Bomba Israel, Alejandro Brady.

Con esta idea en mente, se dio inicio a un largo proceso de conseguir financiamiento. La inversión superó los $ 800 millones, cifra que se logró con el apoyo del Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa, la Junta Nacional de Bomberos y la Municipalidad de Ñuñoa. Por su parte, la compañía debió reunir $ 470 millones, para lo que contaron con el apoyo de varios miembros de la comunidad, algunos de los cuales estuvieron presentes en la ceremonia de inauguración.
Durante la jornada, las palabras del director de la compañía y del superintendente del Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa, Denis Kohn, quien también es voluntario de la Bomba Israel, dieron cuenta de las dificultades y las cientos de puertas que debieron golpear para poder conseguir los recursos necesarios. Pero el domingo, todo ese camino recorrido y el esfuerzo se tradujeron en orgullo puro. El rabino Eduardo Waingortin estuvo presente en la compañía para dar su bendición a las nuevas adquisiciones, mientras que las esposas de algunos de los voluntarios fueron las encargadas de cumplir con la clásica tradición de romper la botella de champaña en el carro. En la ocasión también se agradeció y reconoció al ex alcalde de Ñuñoa, Pedro Sabat, y al actual, Andrés Zahri, por la gestión de recursos y el apoyo.

El carro luce leyendas en hebreo y una bandera de Israel, que flameará junto a los voluntarios en cada una de las emergencias. El ex dirigente comunitario Gabriel Zaliasnik, quien fue uno de los donantes para la concreción del proyecto, rescató la fuerte identidad judía de la compañía, que los constituye como referentes positivos de la comunidad. “Creo que es un orgullo para la comunidad judía la labor que hace la Bomba Israel y debiera estar dentro de las prioridades de la dirigencia comunitaria. Hay que pensar en cada chileno al que la Bomba Israel le salva la vida, en cada chileno que ve pasar por las calles el carro con las banderas de Israel luciendo con orgullo. Mientras muchos en la comunidad esconden un poco la cara o esconden a veces las banderas de Israel en momentos difíciles, la bomba saca la cara por el pueblo judío, por nuestra comunidad y por Israel y eso tiene un valor inmenso”, indicó.

Las novedades

DSCF4212La ampliación del recinto implicó una nueva sala de máquinas para dos carros de gran tamaño, además de dos departamentos para los cuarteleros, que son quienes manejan los carros y viven en la bomba con sus familias. Además se hizo una nueva dependencia para el mensajero y nuevos camarines para damas, en vista de que se cuenta con voluntarias. “Esto se construyó en esta primera etapa. Es un proyecto mayor, obviamente por financiamiento hicimos lo más urgente, pero el resto lo iremos haciendo en la medida que tengamos financiamiento”, explicó Brady.

Por su parte, el carro contiene herramientas de rescate, entre ellas una grúa con un alcance de 18 metros de largo, que puede levantar hasta 6 toneladas. Asimismo, un huinche para tirar elementos de hasta 50 toneladas y otras herramientas para levantar pesos de hasta 50 toneladas. Este nivel de tecnología sitúa a la Bomba Israel entre las mejores equipadas del país. “Son pocas las compañías que lo tenemos, pero es importante destacar que es el carro más moderno, con las herramientas más modernas a nivel mundial”, aseguró el director de la compañía.

Por Yael Mandler