Entrevista a su presidente, Roberto Muñoz:

Bicur Joilim: siempre junto a los judíos más necesitados

Es una de las instituciones que atesora algunos de los momentos más entrañables de la vida judía en Chile, y que siempre ha mantenido el foco en los más necesitados, desde los inmigrantes y refugiados, hasta los más vulnerables económicamente.

El edificio de Avenida Matta 624 es probablemente uno de los hitos urbanos más importantes de la historia judía en Chile. La sede del Bicur Joilim fue adquirida en 1930, y desde entonces ha servido como refugio a inmigrantes enfermos, como centro de acogida a judíos que huían de la Guerra y como albergue para quienes han sufrido los embates de la economía, además, por supuesto, de ser una comunidad social, cultural y religiosa que ha permitido a muchos desarrollarse como judíos en Chile.

Para redescubrir la historia del Bicur Joilim recurrimos al libro “Historia de la Colectividad Israelita de Chile, de Moisés Senderey, publicado por Editorial Dos Ydische Wort, en 1956.

Según explica el autor en el capítulo denominado “Se renueva la lucha ente populistas y aristócratas”, en 1930 se produce una separación institucional tras una década de unidad, pero con divergencias.

“El 14 de septiembre de 1930 se festeja la inauguración de la sede social y 4 días después la adquisición de un ‘rollo de la ley’ de la sociedad Bicur Joilim, que aparecerá como un contrapeso del aristocrático Círculo, que es de hecho la continuación de la Unión (1909 a 1911) y la Congregación (1916 a 1920). En realidad el Bicur Joilim había sido fundado en 1917, cuando la grave enfermedad de un inmigrante solitario que llegó de Buenos Aires hizo que se tomarán medidas para el auxilio médico organizado y cuidado de enfermos necesitados”.

Según Senderey, el comienzo del Bicur Joilim fue bastante modesto: 30 socios con una cuota mensual de $1, los miembros de la directiva también contribuyan con su labor personal y hacían guardia junto al lecho de los enfermos. “La actividad del Bicur Joilim se amplía también con la de hospedaje, cuando se agudiza el problema de los muchos inmigrantes que llegan desde la Argentina, sin medios y a veces hasta a pie, y a quienes había que proveer en los primeros días de techo y manutención hasta que descansaran del fatigoso viaje y pudieran ponerse a trabajar”.

La actividad de esta institución recibe un impulso especial cuando entra en su directiva el señor Moisés Enguel, quien durante muchos años se dedicará con verdadera abnegación a los enfermos necesitados. “Pero hacia 1920 apenas si queda apenas si el nombre y la labor de Moisés Enguel. Las entradas eran las cuotas de los afiliados, colectas en fiestas y las entradas de los servicios religiosos durante las solemnes festividades del Año Nuevo y Día del Perdón”.

Desde su fundación, el Bicur Joilim tuvo su sede en la casa de la comunidad, primero en la Congregación y más tarde en el Círculo, pero en 1929 estalla una rencilla debido a los aportes. “Los elementos populistas quieren que el que fuera llamado a leer en la Torá, además de hacer una donación para la sinagoga, fuera invitado hacerlo también para el Bicur. Como la directiva rechazó el pedido, el Bicur se separó y su directiva, presidida por Mauricio Baltiansky, compró el edificio de la Avenida Matta 624, que fue inaugurado como sede oficial de la institución el 14 de septiembre de 1930. El edificio fue en un principio adquirido por el señor Israel Kohen, quien lo pasó sin ganancias al Bicur Joilim. Allí funcionaba otra sinagoga y en los años de la gran crisis mundial también un hospedaje, donde por indicación médica se curaba a inmigrantes necesitados con reposo y alimentos en forma bastante práctica de ayudar a enfermos exhaustos”.

“La separación del Bicur –añade Senderey- dio ánimo a otros elementos populistas que durante años aspiraban a una necrópolis propia. El 8 de diciembre de 1930 se funda la Jevra Kedisha, que obtendrá en 1933 su personería jurídica, y que no sólo funda a un cementerio propio, sino que con el correr del tiempo tendrá una sinagoga, una escuela, hasta una piscina ritual (Mikve), velara por la carne kosher y en cierta época pretenderá hasta convertirse en una comunidad religiosa”.

La separación del Bicur y la fundación del Jevra Kedisha, ambas ocurridas en 1930, el año en que fue inaugurado el edificio del Círculo, significarán el fin de la uniformidad de la colectividad que subsistió durante una década, cuando el Círculo fue la única institución de la colectividad y se ocupó de todas las necesidades (1920-1930), y así se inicia una nueva época en la vida judía de Chile.

La situación actual

Según explica Roberto Muñoz, presidente del Bicur Joilim, la creación de esta institución está relacionada con la historia misma de la comunidad judía en Chile. “Desde sus inicios fue el lugar de acogida de los judíos que llegaban buscando un lugar donde comenzar a desarrollar su vida, es difícil imaginarlo en estos días, pero numerosas familias iniciaron su proceso de inserción a Chile, teniendo como base el Bicur. Incluso, hasta el día de hoy, en los estatutos están contempladas las rigurosas reglas y exigencias a las familias que habitaban en el lugar.

-¿Qué representa el Bicur para la comunidad judía hoy?

-El Bicur forma parte de la historia de la comunidad, en estos tiempos en que todo es desechable, y pocos son los que se interesan por la historia y la tradición, me permito comentar que hoy al igual que ayer, el Bicur sigue cumpliendo con la misma misión de nuestros ancestros, y nuestras puertas están abiertas para todo los necesitados, y más aún ,somos una de las instituciones que dedican parte importante de su labor a rescatar judíos que se encuentran absolutamente alejados de la vida comunitaria .

-¿Cuánto del espíritu de los fundadores se mantiene en la actualidad?

-Me atrevo a decir que los que somos parte de la institución, mantenemos de alguna manera el espíritu de los fundadores, con grandes diferencias, ellos fueron verdaderos luchadores, sus procesos fueron distintos, no contaban con los medios actuales, apenas hablaban el idioma, estaban reconstruyendo sus vidas, en un lugar completamente ajeno, y aún así lograron heredarnos esta maravillosa institución, y sólo espero que nosotros logremos ser dignos seguidores de su ejemplo.

-¿Hay espacio hoy en día para ser una institución de beneficencia judía o sólo una sinagoga?

-Somos una sinagoga que cumple con una de las mayores mitzvot, ayudar al necesitado, creo que una cosa es la misión religiosa, y otra es ayudar a quienes tienes a tu lado, a veces alcanza con una sonrisa, o una palabra, pero siempre teniendo en cuenta la dignidad del que se sienta a tu lado.

-¿Como se encuentra hoy la institución?

-Sin pecar de soberbia, me atrevo a decir que estamos en un muy buen momento, tenemos un hermoso grupo de jóvenes que espero nos aseguren la continuidad, contamos con un numero importante de asistentes que desarrollan un trabajo voluntario digno las mejores instituciones, tenemos clases de temáticas judías, manejamos talleres de salud y otros.

-¿Cuáles son sus principales actividades de Culto?

-En el Bicur se celebran todas las fiestas del calendario religioso, tenemos nuestro servicio de shabat, contamos con un minian diario, y por ser una institución sionista, recordamos y celebramos todas las festividades del calendario sionista.

-¿Y cómo funciona ese minián diario?

-El minian es parte importante del Bicur. Ellos rezan todos los días y son una parte importante del funcionamiento de la institución, gozan de nuestro respeto y reconocimiento, nos acompañan en nuestras actividades externas y saben que cuentan con nosotros en todo momento.

-¿Se sienten dentro de la órbita del quehacer de la institucionalidad judía de Chile?

-Somos parte de la CJCh, y por supuesto partícipes de todas las actividades, y nos sentimos absolutamente parte de la vida judía. Aún más, en nuestras relaciones con la comunidad evangélica de Talca, donde se construyó la única janukiá que existe en Chile, fue un trabajo del Bicur, y cada año cuando viajamos a su encendido contamos con la participación de los dirigentes comunitarios.

-¿Qué desafíos tiene en el corto y mediano plazo?

-En el corto plazo seguiremos con nuestras actividades, tales como el bingo anual, nuestro paseo a la parcela de Curacaví, gentileza de la familia Levy, cursos de hebreo e introducción al judaísmo, y una de las cosas a destacar, el fomento de la aliá, pues somos una de las instituciones que más gente envía a Israel. Y por ejemplo, hoy que una de nuestras directoras se encuentra de visita en Israel, cuenta con invitaciones de sur a norte del país, de familias que han decidido construir sus vidas en el glorioso estado, y el Bicur es parte importante de este proceso.

Libro de registro de hospedaje . 1 de junio de 1928.

Libro de registro de hospedaje . 1 de junio de 1928.

 

Iom KIpur en Bicur Joilim. Año 1956.

Iom KIpur en Bicur Joilim. Año 1956.

 

Directorio Bicur Joilim. Periodo 1956 - 1957.

Directorio Bicur Joilim. Periodo 1956 – 1957.

Carnet de socio. Año 1928.

Carnet de socio. Año 1928.

Carnet de socio. Año 1928.

Carnet de socio. Año 1928.

Sinagoga Bicur Joilim. Año 2017.

Sinagoga Bicur Joilim. Año 2017.

Sinagoga Bicur Joilim. Año 2017.

Sinagoga Bicur Joilim. Año 2017.

Por LPI.