Cooperación institucional masortí:

Avanza alianza entre el Círculo y comunidad Lamroth Hakol

Ambas instituciones tuvieron una primera reunión de trabajo en Santiago hace algunas semanas, y para mediados del primer semestre está programada una segunda cita en Buenos Aires.

Hace algunos meses, en forma silenciosa, comenzó a florecer una especial relación de amistad y cooperación entre el Círculo Israelita, de Chile, y la Comunidad Lamroth Hakol, de Argentina.

El primer acercamiento entre líderes de ambas instituciones se produjo en el marco de una reunión internacional en Lima, donde se identificaron características y objetivos comunes, por lo cual se decidió realizar reuniones de trabajo reciprocas en ambos países. La primera de estas reuniones se produjo a fines de 2018 en Santiago, y antes del fin de primer semestre de 2019 se realizará otra similar en Buenos Aires.

Conexión rabínica

El rabino Gustavo Kelmeszes explicó que la relación entre las dos comunidades está basada en el conocimiento previo que existe con el rabino de Lamroth Hakol, Fabián Skornik.

“Nos encontramos junto a nuestro director general, Mario Kiblisky, en Hitjadshut en Lima hace algún tiempo, y comenzamos a pensar junto a directores de Lamroth respecto de la posibilidad de realizar este intercambio. Comenzamos en Santiago y la idea es continuar en Buenos Aires el año 2019”, aseguró el rabino Kelmeszes.

“La visita fue excelente, ya que conocimos los proyectos de cada una de las comunidades y nos permitió aprender de las experiencias realizadas en cada institución. Tenemos muchas cosas en común y otras que son muy diferentes, y de allí nace la posibilidad de enriquecer nuestro quehacer comunitario”.

Las áreas en la cuales podría haber mayor colaboración entre ambas instituciones son las siguientes:
Voluntariado, Juventud, Talmud Torá, Programas Educativos y Tecnología.

“Tenemos la idea de ser un polo de desarrollo comunitario con fuerte contenido judaico para toda Latinoamérica”, comentó el Rab, al ser consultado sobre las proyecciones de esta alianza.

Intereses comunes

La Comunidad Lamroth Hakol nació el 3 de mayo de 1944 en el Partido de Vicente López, Provincia de Buenos Aires. Fue un grupo de judíos alemanes quienes escapando de la Segunda Guerra Mundial emigraron hacia la Argentina creyendo que valía la pena ser judíos “a pesar de todo” (Lamroth Hakol). Años más tarde sumaron una sede socio-deportiva en la localidad de Benavidez, completando así una oferta variada de actividades y programas, combinando aspectos religiosos, culturales, educativos, deportivos y sociales para gente de todas las edades.

Actualmente, con más de 2.000 socios, Lamroth Hakol es la congregación más importante de la Zona Norte del Gran Buenos Aires, además de ser una de las más destacadas y activas de la corriente judía conservadora en Argentina.

“Somos parte del movimiento masortí, con 750 familias socias y otras 300 que participan en forma regular. Es una comunidad con muchas actividades y en crecimiento, que atrae a mucha gente, y que agrupa a unos 450 jóvenes cada sábado en sus actividades”, explicó el rabino Fabián Skornik.

“Con el Circulo estamos iniciado un trabajo compartido, tenemos visiones similares sobre cómo debe ser el judaísmo del siglo 21 y cómo acercarnos a las familias, con instituciones sólidas y sanas para vivir el judaísmo y enseñar a las familias sobre la tradición. Iniciamos un proceso donde intercambio con un grupo de dirigentes que visitamos la comunidad en Santiago, y tendremos un próximo encuentro en mayo en Buenos Aires, para capacitarnos juntos, pensar juntos y aprender los unos de los otros, compartir los proyectos más exitosos y poder inspirarnos mutuamente”, dijo.

El Rab, agregó que en la visita a Chile se encontraron con una institución sólida, fuerte, prestigiosa y consolidación institucional, además de instalaciones espectaculares. “Fue una experiencia muy exitosa, donde nos contaron sus proyectos más exitosos, sus planes para el futuro y las estrategias para darle sustentabilidad al proyecto. Nosotros también pudimos contar algo de lo que estamos haciendo, pero seguramente vamos a hacerlo con más profundidad cuando nos visiten en mayo”.

“En Buenos Aires -agrego- vamos a poder abrir nuestras instalaciones y proyectos, mostrar lo que hacemos y lo que sentimos que hacemos bien, para poder inspirarlos y ver que pueden llevar a Chile. Cuando uno se encuentra salen buenas ideas y se renuevan las energías para proyectarse al futuro con más ganas”.

Respecto del futuro, Skornik estimó que ambas instituciones podrían apostar a programas educativos más ambiciosos, optimizar costos para algunas iniciativas culturales que separadamente no se podría hacer y tener algunas actividades conjuntas para niños, jóvenes y adultos.

En definitiva, una gran iniciativa y eventualmente un primer paso a la creación de una federación de comunidades masortim en Latinoamérica, que permita potenciar a todas y cada una.

Por LPI