Por Rabino Ariel Sigal

Abundancia

El pueblo comenzó a quejarse, y Rashi sXI explica que el instinto individual busca maneras para alejarse de D’s. El maná no era suficiente para un “pueblo (que) se esparcía y lo recogía, y lo molía en molinos o lo majaba en morteros, y lo cocía en caldera o hacía de él tortas; (y) su sabor era como sabor de aceite nuevo” Bamidvar 11:8.

Moshé por un instante parece dudar de la capacidad Divina de dar respuesta a más peticiones de un pueblo obstinado. Entonces, Moshé le preguntó a D’s, “Aunque fueran sacrificadas todas las ovejas y el ganado, ¿Sería suficiente para ellos? Bamidvar 11:22. D’s le respondió, “¿Acaso se ha acortado la mano de D’s?”. La palabra “acortado” implica los juicios Divinos, que restringen la abundancia. La mano de D’s no es “corta”, por el contrario, es “larga” y provee de infinita abundancia. Es esta la razón por la que abrimos nuestras manos extendiéndolas hacia el cielo en el momento en que se recita el versículo “poteaj et yadeja” – “Abres Tu mano, y sacias a todo hálito de vida” Tehilim 145:16. Buscamos extender la mano “larga” para comprender las responsabilidad con todo Ser viviente.

El Rebe Najmán, induce que para despertar la “larga mano” de D’s, la persona debe diezmar sus ingresos. El Targúm Onkelos traduce la frase “¿Sería suficiente para ellos?” como “¿los dejará satisfechos?”. Cuando la persona aparta el diezmo de sus ingresos, demuestra su satisfacción con lo que tiene y entonces D’s extiende Su “larga mano”. Más aún, cuando el individuo retira el diezmo, se salva de sus enemigos, pues la “larga mano” de D’s se extiende para ocultarlo.

El mérito del Maaser implica reconocer la satisfacción y abundancia por lo que uno tiene. No quitar el diezmo es percibir la insatisfacción de la escasez incluso cuando fuere mucho. El lugar donde el pueblo no diezmó y dio rienda suelta a su apetito, se llamó Kivrot Hataavá, “Sepultura del deseo”. Allí perecieron los codiciosos, insatisfechos y sórdidos que vieron una mano “corta” de D’s mientras los protegía del calor y sequedad del desierto.