Una artista inclasificable

JANET ECHELMAN

T uvimos la oportunidad, recientemente, de conocer el espectacular Museo del Futuro de Rio de Janeiro. Allí, en una amplia sala, vimos acercarse a una plataforma central, sobre la cual se concentraba la luz, a muchos espectadores de todas las edades. Una suave música, inidentificable, dejaba escuchar sus conversaciones de admiración.

Sobre una plataforma circular de unos cincuenta centímetros de altura, pintada de negro, flotaba una especie de velo coloreado, casi intangible, moviéndose con soplos de aire.

La artista autora de esta extraordinaria instalación es Janet Echelman.

Tuvimos la posibilidad de acercarnos a su obra hace algunos años, cuando el ambiente artístico y el público santiaguino fueron sorprendidos por la instalación, frente al Museo Nacional de Bellas Artes, de la novedosa escultura aérea de esta artista norteamericana.

Se trataba de la exposición de Echelman, presentada por primera vez en Sudamérica en el marco del Festival Hecho en Casa y que recorrería los cinco continentes.

La instalación, cuya fotografía reproducimos aquí, se titulaba Epicentro Luminoso 1.26, lo que señalaba, de modo poético, la cantidad de segundos en que se acortó el día terrestre tras el terremoto y maremoto del 27 de febrero del año 2010 en nuestro territorio.

La obra de Echelman fue la mas contemplativa y poética del Festival, considerada “ un trabajo escultórico con una fuerte carga simbólica”, “una nube de colores en palpitante movimiento”.

Janet Echelman nació en Tampa, Florida, en 1966. Su padre era endocrinólogo y su madre diseñadora de joyas
.
Estudió en la muy prestigiosa Universidad de Harward, titulándose en 1987.

Acreedora de la Beca Internacional del Rotary Club, viajó a Hong Kong a perfeccionarse en pintura y caligrafía.

Más tarde, como artista residente de la misma Universidad, viajó a la India con la intención de exponer su obra, pero el envío se extravió en una conexión aérea.

Intentó aprovechar el tiempo trabajando con moldeadores de bronce, pero los materiales eran demasiado pesados y caros para su presupuesto.

Al observar a los pescadores tejiendo sus redes, encontró la inspiración para su innovador uso de las fibras textiles en escultura, creando formas volumétricas sin usar materiales sólidos y pesados.
En colaboración con los pescadores, creó su primera serie, “Bellbottom.”.

A su regreso a los Estados Unidos y apoyada esta vez por una Beca Guggenheim, comenzó las obras que las han hecho famosas, utilizando fibras de última generación: el politetrafluoretileno (PTFE) y el polietilenoultrabigenomolercular (UHMWPE).

Con ellas creó esculturas para espacios públicos suspendidas de rascacielos u otros edificios altos., como “Her Secret is Patient” ubicada en el centro de Phoenix, Arizona, “Water Sky Garden” ,presentada en los Juegos Olímpicos de Invierno el año 2010 en Vancouver, “She Changes”, enfrentando la Bahía de Oporto en Portugal y “Every Beating Moment” , en el Aeropuerto Internacional de San Francisco

Tal como en Rio de Janeiro y en Santiago, sus luminosas superficies cambian y ondulan con corrientes de aire, un efecto que suele enriquecer con luces y ventiladores, los que frecuentemente son instalados al alcance de los espectadores, permitiéndoles interactuar con la escultura.

Por Sonja Friedmann