“El apoyo comunitario, en todos los aspectos, ha sido admirable”
Por LPI
Es Educadora de Párvulos de profesión, trabajó en el Instituto Hebreo durante muchos años; casada y madre de dos hijas, Michelle y Sharon Wiener. Actualmente, dedica 100% de su tiempo a esta organización que lidera la acción social para la comunidad judía chilena.
¿Cómo ha sido para Reshet enfrentar las consecuencias de la actual crisis sanitaria?
-Desde el año pasado venimos acarreando todo un tema social fuerte, que sin duda con la pandemia se agudizó, al igual que a todo el país. Los beneficiarios de Reshet son personas que generalmente son los más débiles en las cadenas de trabajo, o más susceptibles de perder sus empleos. Y adelantándonos a esto, en marzo, generamos distintos planes de contingencia para las distintas áreas en las que trabaja Reshet. No ha habido una explosión de casos nuevos, pero sí el perfil de los casos ha cambiado un poco. En general, nosotros estábamos trabajando con familias disfuncionales o adultos mayores. Hoy en día el perfil de las personas que ha pedido ayuda en Reshet es gente que generalmente no entraba en este perfil, por lo que les es más difícil pedir ayuda.
¿En qué ha variado su trabajo como consecuencia de esto?
-Por ejemplo, tuvimos que hacer más campañas de fundraising, obtener más recursos para ayuda directa o para distribución de las cajas de mercadería. La entrega de cajas de alimentos y útiles de aseo se hacía a un número de familias que ahora se acrecentó y no se pudo hacer en forma presencial, no pudimos entregar las cajas porque estábamos en cuarentena ni hacer campañas en los colegios, porque estaban cerrados. Y había que entregar, en vez de cajas, dinero. Por lo que fue necesario activar una red para hacerle llegar a la gente, a sus cuentas, el dinero correspondiente al valor de las cajas.
Por otra parte, en nuestro hogar, Beit Naomi, tuvimos que aplicar un plan de contingencia y preparar al personal frente a un posible brote de COVID19, porque la gente que está ahí es en su mayoría de tercera edad, tiene enfermedades asociadas y deben recibir un cuidado especial. El otro grupo son los beneficiarios que tenemos en los hogares Beit Israel y CISROCO, ahí también tenemos personal que los atiende, y para ellos tuvimos que generar nuevos turnos y estar alineados con los hogares. Ambos son un gran apoyo en el cuidado de nuestros beneficiarios.
¿Cómo evalúan el apoyo que han recibido de la comunidad?
-El apoyo comunitario, en todos los aspectos, ha sido admirable. Tenemos que agradecer a la Comunidad Judía de Chile, CJCh, por la tremenda campaña que hicieron, también a las instituciones y a la comunidad en general. Hemos recibido una respuesta muy positiva. Se entiende que Reshet es la institución que canaliza mejor la ayuda, porque tenemos toda una expertise de como analizar los casos, cómo recibirlos y cómo tratarlos. Hay un equipo de asistentes sociales y voluntarias que está acostumbrada a tratar con gente que atraviesa etapas difíciles, no sólo del punto de vista profesional, sino desde el punto de visto humano. Ellas entienden y son capaces de generar un vínculo, una conversación fluida con la persona. Es difícil estar del lado del que pide, sobre todo para gente que no estaba acostumbrada a pedir ayuda. Eso requiere un montón de coordinaciones y la CJCh se apoyó en Reshet para administrar esos fondos. Hemos sido un puente entre las familias necesitadas de todas las comunidades y los beneficios que la CJCh logró recaudar en sus campañas.
¿Cuál es el universo de familias que están asistiendo en estos momentos?
-Eso ha cambiado bastante, pero yo te diría que, en estos momentos, estamos con un universo de 160 familias. Eso sólo es Reshet, los colegios y las comunidades vieron aumentadas las familias a las que asisten, entonces ese número, cuando se levante la cuarentena, me temo que va a crecer más.
Claro, se espera que la crisis económica derivada del COVID19 sea más larga de sobrellevar.
-Mucho más larga. La verdad es que ha sido un trabajo muy enriquecedor, pero muy desgastante. Por ahora, estamos sobrellevando la situación y esperamos seguir teniendo la misma respuesta comunitaria en términos de ayuda, ahora se nos viene la Erev Reshet 2020, para la que tendremos que reinventarnos, pero esperamos contar con la ayuda de la comunidad, yo creo que tenemos un nombre y un sistema de trabajo instaurado, entonces la gente responde y nos ayuda.