El rabino Waingortin fue muy explícito
en un cementerio repleto como nunca,
para señalar las cualidades de Tito
como amigo. Yo puedo dar fe que cada
cosa mencionada es absolutamente
cierta y solo agregaría a eso dar las gracias
a el por haberme tenido como tal.
Su confianza, su cariño y su preocupación constante. Hablábamos 4 o 5 veces
al día, jamás dejó de devolver una
llamada porque era respetuoso de las
personas, cariñoso, siempre dispuesto
a ayudar, no tenía doble estándar.
Pero quiero referirme al Tito dirigente
comunitario, al Tito líder.
En las comunidades judías hay muchos
dirigentes y pocos líderes, él fue
uno de ellos. Tito dejó su impronta en
las cosas que hacía por la comunidad y
la continuidad y también por aquellas
que dejaba de hacer a propósito para
lograr los objetivos. Eso es inteligencia
de dirección. Recuerdo que ante dificultades
en el Directorio, producto del
estrés de un proceso de construcción
difícil, y viendo que las pasiones estaban
poniéndose por encima de los objetivos,
dio un paso al lado sabiendo
que con esa actitud provocaría el remezón que la institución requería para
enmendar rumbos y lo logró. Tito sería
hoy el presidente de nuestra institución
a no mediar su terrible enfermedad. Sin
embargo a pesar de ella, a pesar de lo
difícil que era para él y para todos sus
amigos sobrellevar la pena, él siempre
y en todo momento no dejó de pensar
y preocuparse de su querido Círculo.
Participó directamente en la compra
del terreno que hoy alberga a nuestro
Círculo Israelita y el contrato de construcción del actual Centro Comunitario
lleva su firma y eso pasará a la historia.
Con su positivismo siempre nos
alentó a todos a pesar de las dificultades
que se iban presentando y que no
fueron pocas, el objetivo se iba a lograr
y tenía razón. Hoy, gracias a hombres
como él, nuestra institución es lo grande
e importante que la Comunidad Judía de Chile se merece.
Tito, tu figura estará por siempre
presente junto a tu comunidad, junto
a nuestros jóvenes por los que te jugaste,
junto a los necesitados a los que
siempre defendiste, junto a los ancianos
que apoyaste para que tuvieran un
espacio importante en nuestra institución y finalmente junto a nosotros... tus
amigos que nunca te olvidaremos.
Sergio Jodorkovsky P.