Con Tito logramos una comunicación
impresionante, siempre recordaré que
me contestaba el teléfono y me decía
«Giorgi» ¿Qué pasa? Nunca dejó de
atenderme, y hablábamos varias veces
en un mismo día.
Difícil resulta hablar de un amigo
que no está físicamente, pero si está en
mi corazón. Tuve la suerte de trabajar
en la CIS durante los dos periodos en
que presidió el Directorio y me dio
muchos kavod. Me asignó labores de
alta responsabilidad y confianza, y luego
apoyó mi presidencia siempre. Ya
no puedo decir cuantos cafecitos muy
conversados nos tomamos para arreglar
el mundo y hacer tareas de la comunidad.
Un líder comunitario, sin duda, y
que será recordado como un «mentsh»,
siempre correcto y preocupado de los
demás. Su corazón primero con su esposa
Sonia y sus hijos y segundo el Círculo
Israelita y su pasión y eterna lucha
por la continuidad judía. También
tuve la suerte de compartir socialmente
en su casa y en la mía con las familias,
con su hijo Alberto gran hombre y
eximio golfista, tema que nos apasiona
conversar.
Tito, estarás en mi recuerdo eternamente.
Jorge Ancelovici
Vicepresidente Círculo Israelita