Con el fallecimiento de este dirigente, la Comunidad Israelita de Santiago pierde a uno de sus más esclarecidos
conductores. Su preocupación por el quehacer comunitario la exteriorizó siempre, aun cuando estaba ya afectada
su salud. Posterior al 8 de diciembre, en uno de sus editoriales comunitarios expresa:
«¡Qué privilegio fue el que
tuvimos quienes asistimos el día 8 recién pasado a la instalación de nuestra nueva Sinagoga! Este privilegio conlleva
una tremenda responsabilidad, no sólo para quienes tuvieron participación directa en su construcción, sino que para
toda la comunidad que desde ahora será la encargada de conservarla y hacer de ella el polo de atracción que nos
permita seguir con la hermosa tarea de preservar a nuestro pueblo... Ojalá seamos capaces de aquilatar lo que
hemos hecho, ya que no en todas las generaciones se tiene el privilegio de cumplir con este hermoso precepto de
construir continuidad de una manera tan hermosa como nosotros lo hemos hecho».
Vaya a su familia la expresión de mis más sinceras condolencias.
Gil Sinay Sestopal