Se ha hablado bastante de
lo maravillosa que es
nuestra nueva sede y cabe
ahora preguntarnos qué
queremos que represente
para nuestra comunidad y,
por qué no, para toda la
comunidad judía
de Santiago.
En lo personal, yo la veo como un gran
centro de encuentro para toda nuestra
comunidad, un verdadero centro de
vida comunitaria como lo eran, y me
imagino que siguen siendo, los centros
comunitarios de provincias como Viña,
Temuco, La Serena y Concepción.
Debe ser un centro para todas las
personas y con espacio para todos,
cualquiera que sea su edad y para los
intereses más diversos. Debemos ser capaces
de generar los espacios y las instancias
para que nuestros jóvenes se
acerquen, ser un gran imán capaz de
atraerlos y de esta forma en la medida
de lo posible poder asegurar en parte
nuestra continuidad. Los adultos mayores
deben también tener su espacio,
hoy día las municipalidades han entregado
recursos para conformar centros
para el adulto mayor capaces de
entregarles una gama de actividades
interesantes, adecuadas para su edad,
condición física y a un costo totalmente
accesible. Por qué no competir entonces
con las municipalidades, haciendo
que el adulto mayor tenga en nuestra
sede alternativas que lo atraigan.
Del mismo modo los matrimonios jóvenes deben también tener su espacio
propio, por qué no tener alternativas interesantes
para ellos también, el arte y
la cultura pueden ser una muy buena
opción, complementado con charlas
interesantes. Los niños tendrán espacio
en Betel, pero sólo los sábados en la
tarde.
Nosotros, como equipo, estamos
trabajando para lograr esta
multiplicidad de objetivos.
Para ello existe un Comité
de Cultura de la comunidad
que está trabajando
arduamente, de modo de
contar con cultura entretenida
al alcance de todos.
Lo mismo el Comité de
Juventud, proponiendo
ideas y tratando de llevarlas
a la práctica. Se
vislumbra una nueva y
maravillosa biblioteca,
tendremos un maravilloso
centro de eventos, y una
espectacular cafetería. En
fin, necesitamos inyectar
vida a nuestra sede y para
eso necesitamos la participación de todos.
Creemos que las condiciones
están dadas, sólo
falta que a contar de
marzo empecemos a llenar
este maravilloso espacio
y seamos capaces,
entre todos, de transformarlo
en un gran Centro
de Vida Comunitaria.
Rafael Israel
Director Círculo Israelita de Santiago