Ansiedad, emoción, incertidumbre.
Son parte de los sentimientos que nos
embargan como staff profesional del CIS, que con el inminente cambio a
nuestra casa nueva nos conducirá, sin
duda, a comenzar una nueva vida comunitaria.
Nueva vida que, aseguramos,
estará llena de bendiciones y parabienes.
Creemos que como equipo
estamos preparados para encarar los
múltiples desafíos nuevos, y estamos
seguros que sabremos responder a
nuestros socios en particular y al ishuv
en general, cualquier requerimiento
que necesiten con el mayor
profesionalismo, eficiencia y calidez.
Nuestra Comunidad se pone los
pantalones largos. Es un sueño hecho
realidad. Estamos ansiosos por recibir
a cada uno de los miembros de la colectividad
judía de Chile en nuestra
nueva casa, la que con tanto esfuerzo,
cariño y trabajo hemos podido construir.
Confiamos en que será el comienzo
de una nueva etapa para todos como
comunidad judía, intentando entregar
lo mejor en todo lo que hagamos, y esperando
la bendición de Hashem para con todos y buscando contribuir a eliminar la
asimilación que, por estos días,
pareciera ser el desafío más difícil de
todos.
Estamos seguros de ser capaces de
entregar un cálido y acogedor espacio
para desarrollar actividades para todos
quienes quieran disfrutarlo y al mismo
tiempo que aseguramos un excelente
lugar para que sea aprovechado por
cada uno de los socios del CIS.
Por supuesto esperamos una concurrencia
importante a los servicios religiosos
de Shabat, la participación de
nuestros jóvenes en los talleres y cursos
que allí se impartirán y junto con
todo eso deseamos que nuestra calidad
de vida como judíos de la diáspora sea
casi tan buena como vivir en Israel.
Esperamos ansiosamente la apertura
de nuestras nuevas puertas para poder
recibirlos con los brazos abiertos.
Mario Kiblisky
Director Ejecutivo
Círculo Israelita de Santiago