Tal como lo describía en mi anterior
editorial comunitaria, son muchas las
emociones que sentí ese día, estando
solo, observando la magnificencia de la
obra que está a punto de ser inaugurada;
sin embargo existen
dos sensaciones
muy especiales que me invadieron
lenta pero inexorablemente cada vez
que pensaba y pienso en ella. Una es el
extraordinario logro de nuestro arquitecto
al haber logrado que esta nueva
sinagoga, a más de 50 años de diferencia
con la de Serrano, provoque la sensación de calidez y familiaridad que
sentíamos todos quienes solíamos asistir
a ella. Estoy seguro de que la gran
mayoría tendrá la misma sensación
cuando por fin la conozcan.
La segunda sensación que tengo tiene
que ver con el hecho de que, afortunadamente,
aun contamos con la bendita
presencia de un puñado de miembros
de nuestra comunidad que participaron
o fueron testigos presenciales
de la construcción de Serrano, hecho
que reafirma la condición de continuidad
de nuestro pueblo y de nuestra
comunidad en el marco de esta sociedad
que nos ha permitido expresar libremente
nuestra condición religiosa y
cultural. Me puedo imaginar la emoción que ese puñado de personas tendrá cuando vean que efectivamente la
posta se ha realizado con éxito y que la
continuidad de nuestro pueblo está
garantizada no sólo porque se han levantado
paredes sino por la enorme
cantidad de actividades que, en un
marco judaico conservador, los miembros
de la comunidad estarán en condiciones
de acceder.
Debemos sentirnos orgullosos de lo
que hemos logrado y ahora más que
nunca trabajar para que las futuras generaciones
continúen con esta maravillosa
posta que no es otra cosa que la
lucha por la continuidad.
Roberto Belan
Past President
Círculo Israelita de Santiago