Proyecto está en etapa de estudio y evaluación
EIM busca nueva sede y
fusión con el Instituto Hebreo

 

La idea es aprovechar el valor de los actuales activos inmobiliarios de ambas instituciones, para construir nuevas instalaciones de altos estándares y conformar un fondo de reserva cuya rentabilidad solucionaría en forma definitiva la problemática de las becas.

 

POR ISAÍAS WASSERMANN S.

...abrir los espacios de participación y entregar educación judía de calidad,  con costos razonables y con becas sustentables en el tiempo.

 

La ecuación es simple: el Estadio Israelita Maccabi (EIM) y el Instituto Hebreo venden sus actuales instalaciones y construyen en una nueva ubicación una sede conjunta, con servicio de excelencia y con un fondo de reserva para financiar las becas para la educación judía.

Así, el sempiterno sueño de la unificación de las instituciones judías podría tener el mayor avance en más de 100 años de historia de la colectividad en Chile.

 En esta oportunidad, el objetivo declarado es más que loable: abrir los espacios de participación y entregar educación judía de calidad, con costos razonables y con becas sustentables en el tiempo.

El kavod, en esta oportunidad, parece haber quedado de lado y la sintonía entre el directorio del EIM y del Vaad Hajinuj es alentadora.

NEGOCIO REDONDO

«Lo que necesitamos hoy en nuestra comunidad y en nuestro estadio es un reencantamiento, pero es difícil reencantar con lo mismo de siempre. Necesitamos algo nuevo y una baja significativa en las cuotas. Actualmente, como comunidad judía, tenemos activos inmobiliarios de mucho valor, pero con niveles de servicio regulares. Por lo tanto, tenemos que tomar los activos comunitarios, venderlos, trasladarnos a otras ubicaciones no tan estratégicas, y construir instalaciones modernas , con costos que nos permitan abrirnos a toda la colectividad», explica Jorge Amszynowski, presidente del EIM, quien reveló en exclusiva a La Palabra Israelita los entretelones del proyecto que se está evaluando conjuntamente con el Vaad Hajinuj.

-¿Qué proponen concretamente?

-Un proyecto que facilite la participación de las familias judías, que en su mayoría son de profesionales, con ingresos limitados. Mandamos a hacer un estudio para un proyecto común con el Instituto Hebreo, vendiendo nuestras sedes para irnos juntos a un solo terreno, con sinergias administrativas, de infraestructura, de seguridad, etc.

-¿Se han hecho los cálculos financieros implícitos en la operación? -

-Manejamos una ecuación que considera que con la venta de los dos activos y construyendo instalaciones del alto nivel podríamos generar un fondo de reserva de U$25 millones, que permitiría solucionar el tema de las becas para la educación judía. Entonces, podríamos tener un colegio y un estadio que serían el núcleo central de la vida judía en Chile, con actividades todo el día y todos los días. Esto garantizaría la continuidad judía, porque la situación de muchas instituciones es compleja e incluso algunas están viviendo de sus ahorros.

-¿El proyecto está abierto a otras instituciones que quieran sumarse?

-Obviamente. El estadio siempre ha querido que todos vengan, pero el tema es que sólo dos instituciones, como el estadio y el colegio, son representativas de lo que es la comunidad judía en su totalidad, mientras que otras instituciones representan a ciertos grupos y ciertas culturas institucionales y para ellas es muy difícil llegar a acuerdos de este tipo. Lo hemos intentado en el pasado, pero al final estas otras instituciones no quieren perder sus particularidades. Pero las nuevas generaciones vemos que es un tema de supervivencia y hay que dejar los sentimentalismos a un lado.

TERRENOS EN VISTA

 -¿Cómo partió esta idea que parece simple, pero que es bastante audaz?

-La idea partió al considerar la posibilidad de vender los metros del frontis del EIM, que son comerciales. Pero llegamos a la conclusión que la única forma de darle valor al terreno es vendiendo el recinto completo. Este lugar serviría para un colegio, una universidad, un hotel, una clínica, con edificaciones de una altura máxima de 5 pisos. Para hacer un buen negocio hay que vender todos los metros cuadrados. Si vendemos solamente el frontis, podemos mejorar el estadio, pero no generamos un fondo de reserva para bajar las cuotas sociales.

-¿Cuáles son los plazos considerados por Estadio Israelita para este proyecto?

-Ya hicimos el estudio con todos los posibles terrenos y hay dos o tres opciones. Ya estamos en negociaciones con estos terrenos y cuando tengamos todo más decantado vamos a pedir el apoyo de los socios. Yo diría que aproximadamente debería estar definido el tema en sus aspectos globales, es decir, aprobaciones, promesas firmadas, proyecto de arquitectura, etc. Y luego de eso, unos 18 a 24 meses para la construcción. En todo caso, creo que en una primera etapa podría cambiarse el estadio, que requiere más áreas verdes y menos edificaciones, y luego el colegio.

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