
El nuevo Círculo Israelita de Santiago marcará un hito
importante no solamente en la comuna que lo alberga sino que
para toda una ciudad y un país. Tenemos la posibilidad, en un
solo lugar, de dar a conocer al mundo gentil nuestra cultura,
religión, valores, costumbres y todo lo que encierra un mundo
judío conservador.
Desde esta mirada, estamos llamados a ocupar un espacio
de relevancia como comunidad en el país en que vivimos, no
sólo por el tamaño y espacios que tiene el nuevo Círculo sino
por todo lo que podemos hacer en pro de la continuidad judía y
de la integración y conocimiento al mundo gentil de los
principales valores del judaísmo.
Es importante que además del Círculo en sí, como un hito
arquitectónico, con un espacio de más de 15 mil metros
cuadrados construidos, que ciertamente posibilita desde toda
óptica la integración con el mundo que nos rodea, a través del
uso y acceso a las dependencias a las actividades no religiosas,
nosotros como «socios» del Círculo Israelita de Santiago seamos
embajadores de estos valores y tradiciones que despiertan
curiosidad y llaman la atención en el entorno en el cual nos
movemos.
El hecho es que nos servirá no sólo para darnos a conocer
como comunidad sino para marcar una diferencia y valorar lo
que tenemos como herencia. La consecuencia de ello es que en
50 años más habrá hijos y nietos de cada uno de nosotros
inaugurando un nuevo Círculo Israelita de Santiago.
Milko Grbic
Director Círculo Israelita de Santiago