Leonardo Farkas, donante
«Fue una emoción muy grande, porque me acordé cuando era chico y miraba el Arón Hakodesh en Serrano y no me imaginaba los cambios que tiene la vida. Fue un honor y un placer poder haber aportado para esta sinagoga, para las generaciones que vienen. Según todos los estudios, de aquí a 50 o 60 años en todos los países de Sudamérica la vida judía estará concentrada en torno a una gran comunidad, más un par de comunidades religiosas, por eso doné para esta gran obra. Para mí, las donaciones para la vida judía son muy importantes y ésta es la más grande que he dado y fue muy emocionante para mí hacerlo».
Salomón Rozowski / Roberto Belan / Sergio Jodorkovsky / Gabriel Bendersky / Jonathan Steuerman