Nuestros actuales líderes deben poder
contar con una nueva generación de
recambio. Estos nuevos dirigentes deben
ser formados integralmente con las
mejores herramientas disponibles tanto
intelectuales como tecnológicas.
¿Es necesario contar con
una nueva generación de
líderes comunitarios que
sepan conducir los cambios
por venir? La respuesta es,
sin lugar a dudas, positiva.
Nuestros actuales líderes deben poder
contar con una nueva generación de
recambio. Estos nuevos dirigentes deben
ser formados integralmente con las
mejores herramientas disponibles tanto
intelectuales como tecnológicas.
Chile cuenta con una numerosa participación de jóvenes en los movimientos
juveniles. Alrededor de 1.200 de
ellos participan exitosamente en los diferentes
movimientos, lo que constituye
el 10% de la población judía de Chile,
aproximadamente.
Sin embargo, la etapa de los movimientos
termina cuando el joven cumple
22 años. Así pues, en la realidad de
hoy, nuestras comunidades se dan el
lujo de dejar cada año, sin ninguna dirección, a su principal activo: su juventud,
dejándola a la deriva y esperando
que, por milagro, surja de tarde en tarde
un nuevo líder.
De los cinco movimientos más importantes
egresan cada año aproximadamente
entre 30 y 35 jóvenes que han
sido los dirigentes de dichos movimientos. De ser el Rosh, Sgan Rosh, etc., pasan
a ser los menores de un grupo heterogéneo que no cuenta con líderes y
tampoco con tareas por realizar.
El Círculo Israelita de Santiago,
consciente de su responsabilidad, se
encuentra trabajando desde principios
de año en poner en marcha un programa
de formación de líderes comunitarios
que pueda servir sin distinción a
todo el abanico de organizaciones judías chilenas con una visión progresista
y moderna. Durante las próximas
semanas esta importante iniciativa será
puesta en marcha .
La generación de dirigentes 3G se
encuentra próxima a despertar por el
bien de todo el Ishuv.
Sergio Navon
Director Círculo Israelita de Santiago